12 de junio de 2014

Símbolos: toros y taras

El logotipo de WWF, el Foro Mundial para la Naturaleza, es un panda.

El animal irradia carisma; es un oso vegetariano que parece de peluche, y simboliza perfectamente a todos los animales en peligro de extinción.

Hace poco, en contraste, surgió la Asociación para la Preservación de Animales Feos, que sostiene que los animales bonitos se llevan demasiados trozos del pastel de los animales en peligro de extinción. No todo son ballenas, de hecho la mayoría de los animales en peligro son insectos asquerosos. Y este bicho fue votado como el animal más feo del mundo y símbolo de la asociación:


De algún modo, resulta tan feo que cruza los extremos y vuelve a tener carisma.

Pocos días antes de anunciar este ganador, hubo un debate en Nueva York sobre un suceso ocurrido en el metro. Unos gatitos se colaron en las vias y para rescatarlos tuvieron que parar varias líneas. Coincidió con las elecciones a alcalde, y eso hizo que todos los candidatos a alcalde se pronunciaran a favor de los gatitos, excepto uno, que fue vilipendiado.

Me gustaría ver a todos los defensores de esos gatitos en esta situación: sufres un accidente, te estás desangrando. La ambulancia te recoge y te lleva a toda velocidad al hospital. Sigues consciente, y sabes que tu vida depende de llegar lo antes posible. De pronto, el conductor de la ambulancia te dice "¡Hay una fila de gatitos en medio de la carretera! ¿Qué hago? ¿Freno?"

Es una decisión intransferible, y hay que elegir un mal menor. Pero tengo la sensación de que la gente ha desconectado por completo del mundo animal, y sólo vuelve a él a través de un puñado de símbolos, entre los que destacan los gatitos, en el mundo entero, y en España, los toros, tanto a favor como en contra. En Nueva York nadie se preguntó cuántos médicos llegaron tarde a trabajar por el cierre del metro.

Matar toros y convertirlo en un espectáculo es terrible. He firmado siempre que he podido para colaborar al fin de esta sangrienta tradición. Me opongo a los toros, a esa barbarie. Pero oponerse a algo no significa que no intente entenderlo.

La tradición taurina no me parece algo bello. De pequeño me aburría, ahora me parece cruel y no me siento cómodo si tengo imágenes de un ruedo cerca; por ejemplo, en una tele de fondo en un bar.

Aunque para mí no sea un arte, puedo entender que se lo parezca a otros. Y no me refiero a la emoción que puede producir la música, la ropa o el estilo literario tan peculiar de las crónicas taurinas. Me refiero a matar un animal. Repito: hay gente que considera artístico matar un animal. Pensemos en ello por un momento.

Y continuemos.

¿Qué puede llegar a ser un arte? En principio, pintura, escultura, teatro... etc. Pero hay casos más mundanos, más pequeños. Aparcar bien. Resolver una ecuación matemática de manera elegante. O diseñar una silla más cómoda. ¿Cuántas veces tienes que grapar unos papeles para empezar a distinguir entre grapas buenas y malas, posiciones más estéticas y encuadernaciones más elegantes?

Todo puede ser arte. To-do.

En la serie Dexter, el protagonista psicópata consideraba el asesinato todo un arte. Depende de la educación del ojo que lo ve, de las emociones que una serie de decisiones signifiquen para él. En el mundo real seguro que también hay algún asesino u obseso al que le parece un arte, pero hay casos más comunes. Para Maquiavelo, gobernar es un arte; el "El arte de la guerra" de Sun Tzu tiene varios milenios de antigüedad, y tiene un trasfondo aún más cruel que los propios toros.

Por eso no me sorprende que los toros puedan ser un arte, aunque los repudie.

Y esto me lleva a pensar... Si matar personas es un arte para Dexter, ¿para quién puede ser un arte matar toros?

Mi conclusión: para la gente de los pueblos. No de todos, sólo aquéllos donde se practica con regularidad la matanza de animales. Creo que existe en muchas personas una mentalidad para la cual matar animales es algo imprescindible, cotidiano o incluso esencial. Matar animales para comérselos forma parte de su vida.

Antes, todas las familias criaban un cerdo durante un año, lo sacrificaban, y tenían carne durante otro año. En un pueblo más numeroso donde, pongamos, durante 500 años han matado una vaca cada dos semanas para comer todos, no me extraña nada que con el paso del tiempo se haya desarrollado una manera de hacerlo que, dentro de esa distorsión que es el asesinato animal, se haya convertido progresivamente en algo que consideren bello, digno, elegante...

Y tampoco me extraña nada que para los que no hemos sido partícipes de esa tradición, la práctica nos parezca aberrante. Pero aquí es donde siento que tengo que hacer autocrítica y explorar esa opinión frontalmente opuesta a la mía:

Creo que odio los toros porque soy un niño pijo de ciudad.
Como tú, probablemente.

El cine de mi ciudad al que más he ido este año se llama Cineteca Matadero. El nombre arrastra el pasado de ese solar. Llegó un momento en el que el transporte y el dinero permitieron alejar del núcleo urbano ese trago desagradable, y maloliente para todos los ciudadanos.Y ruidoso. Menudos ruidos.

Para mí los toros son un símbolo de la crueldad humana, y por eso me parecen insoportables. Como no he tenido que cortar cabezas de gallinas o sacrificar cerdos para comer, soy mucho menos inmune al acto de matar un animal por necesidad, y nunca me podrá parecer bello. Y sería mucho más legítimo para mí, y para el resto del movimiento antitaurino, si no fuera porque creo el 99% de la gente participa en él embutida en sus chupas de cuero y comiendo jamón.


La última vez que firmé una petición para abolir los toros le pregunté a la chica que me la entregó "¿alguna vez has cogido una gallina que se iba a escapar?"
Me dijo que no. Ni siquiera había estado en una granja. Le pregunté si comía huevos; me dijo que sí. Y firmé. Pero me quedé con las ganas de decirle "y entonces tú qué coño sabes de los animales".

Pero creo que algo sabemos. A todos nos suena que los animales de la comida del supermercado viven fatal, que a las gallinas ponedoras, si salieran de las jaulas a las que están condenadas de por vida, les darían infartos, pero no queremos acordarnos. Y de alguna manera, a un nivel profundamente subconsciente, concentramos toda nuestra culpa al respecto en nuestra repulsa hacia la crueldad de las corridas de toros. Y que nadie toque un pelo a los gatitos. Que son muy monos. Pero a los gatitos hay que darles carne de comer, eso ya importa menos.

La imagen de la ambulancia de arriba... convirtámosla en una más cotidiana. Imagina que en el supermercado y en los restaurantes la carne sea gratis. Pero hay un precio, no económico, para llevártela: Para comerte un delicioso solomillo primero tienes que ver cómo ha muerto la vaca de donde viene. Un vídeo colocado en las neveras del autoservicio que se activa al coger un filete.

La verdad, me gustaría saber cómo afectaría al consumo de carne en una ciudad entera, a corto y largo plazo. Me atrevo a imaginarme lo que pasaría: casi todos los ciudadanos se harían vegetarianos por un tiempo, y luego, poco a poco, las imágenes del animal degollado perderían la fuerza del primer impacto, hasta que buena parte de ellos comiera carne de nuevo. Y seguramente ésos no odiarían los toros, y de hecho tendrían otras taras que afectarían al resto de su comportamiento.


¿Podemos comparar una ensoñación así con un caso real? Se me ocurre uno: Estamos mucho más inmunizados a la muerte de personas, gracias al cine, que a la muerte de los animales. Mientras que en la vida real las personas son lo más importante, en la ficción nos cuesta muchísimo más ver cómo apalean a un perro a una persona. A mí me pasa, y a muchos que he consultado, pero, mientras tanto, no dejo de pensar que es un desequilibrio loquísimo, y me produce la misma repulsa que el desequilibrio que da origen a los putos toros.

Asumamos que estamos más inmunizados a unas crueldades que a otras, y que la diferencia sólo está en nuestra mente, pero seguimos siendo responsables de todas. Un patito empapado en chapapote puede secuestrar nuestra atención mientras nos comemos untado en pan el hígado cirrótico de otro. O mientras mueren miles de niños en una guerra provocada por el mismo petróleo.

Es muy fácil decir que las tradiciones taurinas son retrógradas, pero esos retrógrados igual se han quedado así porque son los que preparan la carne que comemos nosotros, servida en cómodas bandejas de poliespán que anulan toda sensación de que alguna vez perteneció a un animal que podía sentir dolor.

24 de marzo de 2014

Algún día habrá otro Suárez


La pérdida de Adolfo Suárez es irreparable. Pero no su espíritu. Es cierto que en España estamos saturados de políticos egoístas, cortoplacistas, cargados de amigos poderosos con oscuras intenciones y, sobre todo, pegados al sillón.

Pero en España hay más gente. Y por eso no debemos preocuparnos. Un nuevo Adolfo Suárez es posible.

España está llena de trabajadores honestos sometidos a un jefe absolutista con una ideología anticuada, como fue Suárez, que si tuvieran la oportunidad, serían grandes líderes. Esto es, si el jefe absolutista se muere y le sustituye alguien con insolencia casi adolescente a su predecesor que, borracho de poder, quiera cambiarlo todo.

Siempre queda la esperanza de que el Rey de España vuelva a elegir a dedo a alguien para darle el control del país. Y no debemos descartar la posibilidad remota de que un nuevo líder, elegido a través del amiguismo y la timocracia, salga del armario cuando gane unas elecciones plagadas de mentiras y falsas promesas, como todas, y resulte que no es un trepa, sino una persona íntegra y honesta. Evidentemente no podría serlo antes de conseguir el poder, pero nunca se sabe, tal vez nuestro sistema no corrompa a todo el mundo.

Y tal vez sea capaz de escuchar a todas las voces del espectro político y con su carisma alcanzar nuevos consensos inauditos, como Suárez, escandalizando a la izquierda cuando pacta con la derecha, y viceversa.

Por soñar que no quede, quizá este gran líder sea capaz de sostener su posición el tiempo suficiente como para conseguir cambios tangibles en la vida política y social del país, a mejor, antes de que todas las fuerzas políticas, incluida la suya propia, se den cuenta de que lo que es conveniente para la plebe no es conveniente para el poder, y empiecen a quitarle su apoyo paulatinamente, hasta que la presión sea intolerable.

Y quién sabe, igual este nuevo Suárez pueda escapar del síndrome de la Moncloa y atreverse a dimitir en un país en el que no ha dimitido nadie más que Suárez.


Algún día habrá otro Suárez y nos lo volveremos a cargar.

22 de marzo de 2014

Símbolos: 42


Stephen Fry consiguió que su amigo Douglas Adams le contara por qué en Guía del autoestopista galáctico eligió "42" como explicación del sentido de la vida, el universo y todo lo demás, pero le hizo prometer que se llevaría el secreto a la tumba.

Probablemente nunca sepamos qué tenía Adams en la cabeza. Pero voy a lanzar desde aquí una posible respuesta.

Advertencia: Es muy probable que se le haya ocurrido a mucha más gente antes (confieso que no quiero mirarlo) y, por fechas, es imposible que Douglas Adams supiera nada sobre el experimento que voy a contar aquí, pero tal vez sí conocía avances anteriores cuando escribió la novela y tuvo una cierta intuición sobre las posibilidades que vinieron después.


Éste señor es Stephen Wolfram, uno de esos genios que se sacan el doctorado a los 20 años y dedican su vida a cosas de matemáticas que nos cuesta muchísimo entender.

Una de ellas es este experimento de 1983.


Imagina que tienes un cuaderno cuadriculado y pintas un cuadro negro. Y entonces miras la fila de abajo y dices "voy a hacer un juego. Crearé una serie de reglas para pintar la segunda fila  según cómo es la fila anterior":



Entonces, vas probando reglas nuevas. Algunas darán resultados extremadamente simples:


Otras, crearán ciertos patrones predecibles:


O con aspecto de fractales:


Y entonces, a Wolfram se le ocurrió hacer un programa que generara todas las pirámides posibles, "a ver qué pasa". Y se encontró con una que le llamó particularmente la atención:


La llamó "Regla 30", porque era la número 30 que el ordenador generó. Y se encontró con la extraña sensación de que por la izquierda detectaba un patrón claro, pero a la derecha no lograba distinguirlo.

Una versión más grande (y si haces clic, aún más grande):


Al principio pensaba que era culpa de la intuición limitada de su miserable cerebro humano, así que empezó a aplicarle todos los detectores de patrones conocidos por la ciencia, y ninguno le dio resultado. Técnicamente, esto es caos.

La consecuencia es abrumadora: Unas reglas extremadamente sencillas pueden crear un resultado infinitamente complejo.

Es un hecho muy relevante. Por lo general, nuestra intuición nos dice que para hacer algo complejo, hace falta partir de algo complejo. Pero casos como éste nos demuestran que no. El dato ya estaba ahí para todo el mundo, sin ir más lejos: dibuja una línea y haz una circunferencia con ese diámetro. Divide una con otra y sacarás Pi, un número infinitamente complejo. Pero como pasa tantas veces, asimilamos las cosas mejor cuando las descubrimos nosotros que cuando nos las enseñan. Es lo que le pasó a Wolfram.

Y tardó poco tiempo en preguntarse si este tipo de juegos se aplican en la naturaleza. Y los encontró:


Y tiene sentido. Un dibujo tan complejo como el camuflaje de estas caracolas no podría estar programado tal cual en su ADN. Lo que hace el ADN es sentar las bases de este programa para aplicarlo en sitios determinados. Nuestro ADN tiene menos de 30.000 genes, y eso, línea a línea, casi no daría ni para programar el Paint de Windows, por lo que otras estructuras mucho más complejas, como nuestro cerebro, siguen siendo una gran incógnita.

Pero esta creación de patrones puede servir de respuesta. Igual no con esa Regla 30, sino con otro juego totalmente distinto, en 3D, sin relaciones entre cuadrículas, sino entre las células. Con sistemas así, las células de un embrión podrían informarse unas a otras para saber dónde están y cuál debe ser su función, y hacia dónde deben bifurcarse, o si deben convertirse en músculo o hueso. Y todo partiría de reglas sencillas que sí podrían programarse en unos pocos genes, en los que una pequeña variación cambiaría todo el resultado:


Éstas son las 256 combinaciones de reglas posibles para este juego, Wolfram siguió haciendo juegos aleatorios para quedarse con los más interesantes, como hace la naturaleza. Por ejemplo, también descubrió que la Regla 184 puede ayudar a predecir flujos de tráfico.


Y comenta que la ciencia suele ir en dirección contraria, mediante ingeniería inversa, como un hacker que trastea con un programa a ver qué pasa, para intentar distinguir cierto orden dentro de un caos.


Él propone crear programas de cero para investigar cómo nace el propio caos. Y se le ha ocurrido que tal vez el universo entero esté regido por un juego similar, a un nivel subatómico, en el que las piezas son tan pequeñas que no existen el espacio ni el tiempo, sino que es el propio juego el que los produce.

Y se pregunta: ¿si esto es así, todo el universo está predestinado? Después de todo, la Regla 30 está prefijada, tanto si la haces tú como si la hago yo, te sale exactamente lo mismo. Y plantea la respuesta con una palabra: irreductibilidad.


En la Regla 30, que puede extenderse hasta el infinito, la fila un millón es muy concreta, no va a cambiar nunca, pero la única manera de llegar a ella es haciendo las 999.999 filas anteriores. Es irreductible, es decir, no hay otro camino más corto. La única manera que tendríamos de predecir qué vas a hacer después de leer este texto es volver a crear el universo entero hasta que lo vuelvas a leer. Así, que, en cierto modo, el libre albedrío podría ser compatible con un universo predestinado.

Wolfram admite que encontrar la fórmula del universo es un objetivo abrumador y es muy difícil afrontarlo, y que tal vez no exista, o existe pero no la hallaremos nunca. Y mientras el resto de los científicos buscan una gran teoría unificada, él sigue probando al revés, igual que cuando encontró la Regla 30: probando todas las reglas posibles en juegos sencillos.


Sus progresos hasta ahora, aunque muy lejos de dar con un resultado, son interesantes. Igual que con las reglas de sus otros juegos, hay muchas que no tienen sentido, pero ha encontrado otras que se acercan remotamente a lo que podríamos entender como las bases de un universo.

Y eso plantea que igual, junto a nuestro universo, nacieron muchos otros universos a la vez, cada uno con sus propias reglas, pero el espacio y el tiempo sólo tienen sentido en unos pocos, como éste, y, quién sabe, tal vez nuestro universo sea la Regla 42.

24 de febrero de 2014

Referentes de Operación Palace

Operación Palace, el falso documental que muestra un punto de vista imposible sobre el golpe de estado del 23F, se emitió ayer y fue líder de audiencia. A mí ya me olía a fake, y casi todos se dieron cuenta en los primeros minutos. Lo que más me sorprende es que, si alguien se da cuenta de que es falso, se ofenda porque sea falso.

La gente está hablando con mucha sorpresa, como si fuera algo inédito, cuando en realidad el falso documental es un formato maduro desde hace décadas. Y mientras la gente no para de opinar, a mí no me han dejado de venir referentes a la cabeza, así que creo que está bien indicar algunos.

  • La guerra de los mundos (1938) de Orson Welles. Retransmisión radiofónica que en España Luis del Olmo convirtió en tradición anual, por cierto, para celebrar el día de la radio.
  • La verdadera historia del cine (Forgotten Silver, 1995) documental de Peter Jackson.
  • CQC estuvo allí - Falso reportaje, también del 23F del primer Caiga Quien Caiga español, en tiempos de Wyoming. Juanjo de la Iglesia se integró en imágenes de archivo con la tecnología de Forrest Gump, que en esa época tenía bastante mérito. 
  • Operación Luna (2002) documental del canal Arte en el que Jordi Évole reconoce que se inspiró para hacer Operación Palace. Además de la similitud en el título, hay muchos puntos en común en la estructura y las ideas que conforman el argumento.
  • La coronación de Eduardo VII (1902) de George Méliès. Como la Corona no permitió el que plantaran un cinematógrafo en medio de la sala, se repitió la ceremonia más tarde con actores. Sí. En 1902 ya se hizo un falso documental. 
  • Nanuk el esquimal (1922) de Robert Flaherty. Mucho se ha discutido sobre este documental. Uno de los rumores más repetidos es que los rollos de película se perdieron en el barco de vuelta y Flaherty volvió y repitió las escenas tal y como las quería.
  • Cualquier película de archivo del desembarco de Normandía (1944?). Por lo visto el océno también se tragó los originales del desembarco y todos los retales de películas que aparecen en todos los documentales proceden de otros desembarcos, pero no el del día D.
  • El documental de los cangrejos gigantes en el fondo del mar (mediado de los 90). En la 2 se emitió una serie de documentales españoles de unos 20-30 minutos, si no recuerdo mal, sobre temas muy variados. Uno de ellos trataba sobre una sociedad secreta que compraba cuadros a autores prometedores y los vendía siglos después, es decir, se lucraban con inversiones a muy largo plazo. Otro hablaba de unos cangrejos gigantes que estaban en el fondo del mar, mutantes surgidos de de pruebas nucleares. Puedo asegurar que este documental era falso, aunque basta buscar en google para toparse con mucha gente que tiene un vago recuerdo y cree que era cierto. Puedo constatar que eran falsos porque uno de los autores era amigo de mi padre. Incluso editaron un pequeño libro con los guiones que he llegado a tener en mis manos. Pero como mi padre ha muerto y el libro se perdió en un incendio, no puedo aportar pruebas. Sí puedo decir que fue un trabajo monumental de documentación donde había mucho componente de verdad, datos y fechas, mezclados con mucha imaginación e imágenes de archivo. ACTUALIZACIÓN: La serie se llamaba Páginas ocultas de la historia.
  • La entrevista de Jordi Évole a Pedro Ruiz (2009). Parece mentira que la gente se sorprenda de que Jordi Évole gaste una gran broma hoy, cuando lleva haciéndolo desde que hacía de falso miembro del público en el programa de Buenafuente. Lo mejor que tiene el Follonero es que es un descarado, y el precio que tenemos que pagar para que sea descarado con gente que nos cae mal es que alguna vez tiene que serlo con nosotros.
Quedan muchos más ejemplos, muchos de ellos recientes y de moda hace poco, pero esto es un ejercicio de memoria más que de documentación. Hay muchos documentales falsos que eligen ese formato porque necesitan un factor de credibilidad que una película al uso no daría o ya está agotada (Cloverfield). Otros intentan contar algo que sería perfectamente posible, pero se inventan un ejemplo para contarlo desde el punto de vista más interesante (Catfish). Y no incluyo documentales como la disección del alien de Roswell u otras patrañas conspiranoicas.

A mí el concepto me atrae en sí mismo, porque con los años me he convertido en un escéptico terrible. Me cuesta asimilar que la gente proteste por una mentira en un canal, cuando en el de al lado están emitiendo Cuarto Milenio. El juego de convenciones que lleva a protestar por uno y no por otro es complejísimo.

Hace tiempo grabé ¿Quién está ahí?, un corto documental sobre la audiencia en televisión. El aspecto del documental es aséptico. La voz del entrevistado es una impostación de locutor. Y me han llegado a parar por la calle para preguntarme era de verdad. Lo es. Ese audímetro es de verdad. La voz de Peter Griffin fue solicitada expresamente por el mismo entrevistado y estuvo presente en la grabación de audio para que no se pusiera una palabra equivocada en su boca. El audímetro está grabado en funcionamiento y todos los datos que aporta el entrevistado son correctos. Pero... ¿por qué vas a creerme? ¿Soy yo más creíble que mi trabajo? ¿Cambia algo si te lo cuento mirándote a los ojos?

Eso es lo que hacen los políticos en Operación Palace.

17 de febrero de 2014

Símbolos: tu ordenador

Magia

Estoy embarcado en un proyecto de animación. La animación requiere, igual que un guión o un rodaje, un desglose por partes, pero mucho más minuciosas. Los animadores llegan a prestar atención a extremos como cuánto se baja un hombro al levantar una mano.

Si se baja mal, la animación no funciona. Los animadores expertos se dan cuenta de esas cosas y lo arreglan con dos trazos. Para un lego en la materia, la magia desaparece. 

No sólo en animación, también pasa las demás películas: un guionista puede identificar por qué no le ha gustado, alguien ajeno a las minucias cinematográficas tiende a decir que los actores son malos o que a la película le sobran 20 minutos. Eso no quiere decir que lo digan siempre, o que lo digan todos, o que esa crítica no sea correcta algunas veces. Pero para mí es una señal de alarma que me avisa de que esté precavido con lo que oigo: Lo más seguro es que el que lo usa no sepa exactamente cómo ha entendido las partes que forman la película.

Y sin embargo, cuando todo funciona, cuando la película cobra un sentido completo por encima de sus partes, se convierte en magia. Arthur C. Clarke usaba palabras parecidas para hablar de algo totalmente distinto:

Toda tecnología lo suficientemente avanzada es indistinguible de la magia.

Y, sabes qué, lo mismo que pasa con las artes le pasa a tu ordenador.

El mundo se divide entre quienes saben arreglar su ordenador y quienes no saben. 

Más o menos pertenezco al primer grupo. Hasta hace un momento no me he dado cuenta de que podía ser importante. Pero de pronto he tenido un flash: Los que no saben arreglarlo, ven el ordenador como una unidad indivisible, atómica.

Los que sí saben... ven el ordenador como un conjunto de piezas, cada una de las cuales desempeña una determinada función.

Un ordenador es mucho menos propenso a fallar que un ser humano. La primera reacción ante un problema para mí suele ser "¿qué he hecho exactamente?", antes de dar por sentado que es el ordenador el que ha hecho algo mal. Y lo repito. Y sólo cuando me descarto a mí mismo empiezo a pensar que ha sido un fallo electrónico. Y entonces reconecto cables. Cambio piezas de sitio. Chequeo si cada cosa por separado funciona bien. Trato de identificar el problema.

Voy cambiando una sola cosa para ver si el fallo persiste, parte por parte, hasta que encuentro el problema. He aprendido a solucionar problemas complicados porque no ignoré los problemas pequeños. Y poco a poco se acaban conociendo a grandes rasgos piezas y programas. No siempre es metódico, no siempre sale bien, pero suele funcionar.

Y con los años, manteniendo esta mentalidad, me he desesperado con el ordenador muy pocas veces. Y ahora me he dado cuenta de que esta actitud, en esencia, es el pensamiento científico. El gran hallazgo de Mendel, que abrió las puertas de la investigación genética, fue centrar su estudio en una sola característica, el color de los guisantes. Y de pronto he comprendido que todos los niños que arreglan los ordenadores de sus padres son científicos como él. Cuando Picasso o Carl Sagan hablan del niño interior se refieren exactamente a esa curiosidad inocente que te lleva a investigar, en las ciencias, en las artes o en cualquier fenómeno de tu entorno.

Y también me he dado cuenta de la inmensa contracorriente a la que está sometida esta actitud ante la vida. Los móviles ya no se pueden abrir. Los programas cada vez son más amables, en apariencia, pero más limitados en realidad. Un gran botón con vistosas transparencias cumple una función, intuyendo e ignorando todas las alternativas que podrían interesarte. No puedes saber si te interesan si de entrada no te dicen que existen.

Por qué debes intentar arreglar tu ordenador.


¿Cuántas televisiones habremos tirado a la basura porque fallaba un cablecito?

Considerar al ordenador como una sola pieza, sin más, y negarse a entender que es una máquina con sus peculiares engranajes, es una actitud peligrosa. Es un prejuicio.

Es lo mismo que pensar que todas las mujeres son iguales. O los inmigrantes. O los políticos. Ni siquiera los policías son todos iguales. En ningún sitio existe una unidad con monopensamiento automático. Ni siquiera un banco. Ni siquiera en ETA. Tal vez algunos de tus enemigos lo sean por un malentendido. Tal vez falle el Sistema entero porque no nos molestamos en comprenderlo.

¿Quién se beneficia de tu falta de curiosidad? ¿De que te quedes en el titular? ¿Acaso tú? Es muy poco probable.

Adscribirse sistemáticamente a cualquier ideología de un partido político es un error para todo el mundo excepto para una persona: el que la escribe. Igual que lo es no separar consejos útiles de una religión con imposiciones arbitrarias. Y la fe no está tan distante de una tecnología que no entiendes.

Simplificar los problemas es una negación sistemática de la variedad inmensa que hay detrás de esa puerta que no quieres abrir. Arreglar tu ordenador es una manera de empezar a deducir, probar y experimentar con tu propia intuición, y encontrarte con resultados inmediatos. Sirve para juzgarte a ti mismo ante una situación mucho más irrelevante que las otras que pueden sorprenderte en la vida.

No es tu profesión, es tu actitud

Para pertenecer al grupo de los que saben arreglar su ordenador, no hace falta que sepas arreglar tu ordenador. No es necesario que te vuelvas loco desmenuzando todos los aspectos que te rodean hasta el mínimo detalle. Eso ya lo haces con tu trabajo.

Vale con abrir el capó de tu coche. O con identificar instrumentos en una canción. Aprende a distinguir entre cláusulas de una hipoteca. Entre leyes. Intenta averiguar de dónde salen las piezas, para qué sirven. Si algo te importa, míralo de lejos y desde muy cerca. Aprende jugar con las piezas sin romperlo todo. Abre tu mente. Pensarás más.

11 de noviembre de 2013

Símbolos: limpieza

Mi cuarto ha sido siempre un desastre. Es más, el caos ha alcanzado cotas legendarias. Pregunten por ahí. O mejor, no pregunten. Ahora estoy más reformado y vivo dentro de una entropía controlada. Algunas veces sigo perdiendo el control, pero afortunadamente cada vez son menos frecuentes.

Mi yo de hace 10 años no se lo creería

Era necesario decir esto.

Ahora mismo, el caos reina en Madrid. Hay una huelga de barrenderos. Sería injusto no prevenir de que mi habitación ha llegado a parecerse a una calle del Madrid de hoy, pero claro, mi mierda es mi mierda. Nada que ver con la mierda de un desconocido.

http://www.eldiario.es/economia/CCOO-Policia-Municipal-Madrid-patrullas_0_194580747.html
Fuente: eldiario.es


La siguiente reflexión no tiene nada que ver con los barrenderos. Tienen todo mi apoyo en esta huelga. Me fastidia ver las calles sucias, pero creo que es por una buena causa.

También era necesario decir esto.

Mi problema es con todos los demás.

Hemos vivido engañados. Es decir, conocíamos la verdad, pero la hemos ignorado toda nuestra vida.


La palabra "limpieza" es una patraña. La limpieza no existe. Es una ilusión.


Entendemos por limpieza "eliminar suciedad" o "quitar mierda". Usamos estas expresiones como sinónimos de limpiar, pero en nuestra cabeza simboliza "destruir mierda". "Eliminar" no significa destruir, significa "excretar" o "prescindir". Echar fuera. Ya sea por el retrete o por las bolsas de basura, pasa a quedar fuera de vista y hacemos como si ya no existiese.

Nos engañamos a nosotros mismos pensando que la basura se va "a un lugar mejor", como si fuéramos niños con un perrito. Pero el reciclaje sigue siendo un proceso mediocre. Si no lo fuera, no habría un continente de basura en el pacífico del tamaño de Europa.


Como mínimo, el 90% de esa mierda son envases no biodegradables. Envases de cosas que vamos a consumir en un rato. A cambio de un rato de refresco, dejamos mierda para siempre. Todo el rato. Es basura destinada a no ser basura durante unas horas.

Quemarlo para producir energía tampoco es la solución. Contribuye al cambio climático. Y se utiliza todavía más energía en producirlo.

Haz un experimento: coge el mango de tu ducha y ponlo junto al desagüe. Abre la llave del agua al máximo. Verás como el desague traga el agua rápidamente. Ahora sube el mango y colócalo en el soporte, a la altura que lo sueles tener para ducharte. Aléjate todo lo que puedas en el cuarto y míralo de nuevo.

Parece mucha más agua. El caudal es el mismo, pero el agua está más tiempo ahí. Tiene más recorrido. Más presencia. Con la basura pasa igual.

El sistema de basuras de Madrid (y de casi todo el primer mundo) es excelente, cuando no hay protestas de este tipo. Se ha conseguido una eliminación eficaz de esa pequeña molestia. Y nos consideramos más cívicos cuando echamos una bolsa a una papelera en lugar de dejarla caer al suelo. Pero incluso en ese caso hay trabajadores especializados en subsanar semejante guarrada.

Porque nos parece una guarrada.

Pero la guarrada de verdad es producir esa mierda, no tirarla donde hay más gente. Porque esa gente ha formado una estructura de profesionales que la quitan de en medio y la llevan a donde no mira nadie.

Actualmente, cuando no hay huelga, la única molestia es bajar bolsas al contenedor de tu casa. No hay más esfuerzo. Estaría bien que tener basura fuera SIEMPRE una molestia. Se me ocurren varias maneras:

  • Por ejemplo, que no hubiera contenedores de plástico. Que tuvieras que llevar las bolsas y los envases al establecimiento donde fueron adquiridos.

  • O que estuviéramos obligados a conservar la mierda en casa durante un año. Imagínate, un año viendo cómo se acumulan tus botes antiguos, cómo la tinta de colores brillantes de las marcas se va descomponiendo. Y que te obligue a pensar que un año es un tiempo irrelevante si lo comparas con el tiempo que va a tener que pasar esa porquería en tu planeta, por tu culpa.

  • O que cualquier producto en un envoltorio no biodegradable tuviera un IVA exagerado, como del 50% del precio final.

Estas tres propuestas tienen un distintivo común: son tremendamente impopulares. A nadie le parecerían bien. Y la razón es que atentan contra la comodidad cortoplacista que esperamos de todos los cambios sociales en un estado de bienestar.

De momento, lo único que se le acerca es una tasa de tres céntimos por bolsa en el supermercado. Eso es todo. Y de cara al cliente. Y el cliente la paga y luego vuelve con bolsas antiguas y se siente mejor consigo mismo porque está contribuyendo a cuidar el medio ambiente.

Ése es un símbolo terrible. Es un engaño. Es una tasa para pagar por la limpieza de conciencia. Pero un supermercado a primera hora tiene la puerta así:



No hace tanto tiempo que nuestros padres llevaban hueveras a la carnicería para comprar huevos, porque era absurdo pagar por otra si conservabas hueveras buenas. Y ahora todo lo compramos envuelto en plástico y transportado entre plásticos y cartones.
 
Así que utiliza esta huelga para comprobar la pésima gestión del ayuntamiento con sus empleados, pero no te olvides de que el problema es mucho más grave.

3 de octubre de 2013

Breaking Rules

Al acabarse Breaking Bad he notado dos cambios de paradigma radicales, cada uno a un extremo de la cadena autor-espectador:


1) No hay absolutamente ningún reparo reconocer que se ha descargado Breaking Bad de una emisión americana. Puede haber debate sobre si es ilegal o no, pero nadie tiene ningún problema en decir que lo ha visto, y si lo ha visto en España es casi imposible que haya sido de otra manera. Con Lost aún había reparo. Con Breaking Bad no queda nada de él.

No me sorprendería tanto si no se hubieran apuntado a esta moda de comentar la serie todos los medios y, sobre todo, muchos profesionales del sector. No he seguido toda la repercusión que ha tenido el final en los medios españoles, así que no puedo garantizar que nadie haya soltado un mínimo reproche, o que haya justificado un acto que quizá juega en su contra, pese a que las descargas de internet sean un tema recurrente en cuanto se les olvide que se han bajado Breaking Bad.


2) Los autores explican la serie. Están haciendo poco menos que audiocomentarios en tiempo real. Hablan de lo que querían representar, las alternativas que tuvieron en cuenta, los simbolismos, las referencias, anulando casi por completo la necesidad del espectador de atar cabos. Si no has pillado una escena, te la explican en Talking Bad, que es el programa que se emite justo después. Si te cabe una duda sobre cómo interpretar un comportamiento inesperado, te lo cuenta tal cual un guionista, un director, un actor o un productor ejecutivo. El director de Ozymandias hasta grabó un audiocomentario para un podcast de fans 24 horas después de que se emitiera.

Su único límite para hablar de la serie eran los spoilers. Creo que nunca antes de Breaking Bad los autores habían explicado su obra con esa falta de prudencia, como si no se bastara por sí misma, o como si el espectador se conformara con ella. Las discusiones de los foros sobre qué quería decir tal personaje o qué pretendía tal otro quedan zanjadas por una declaración oficial. Si estás leyendo esto es exactamente por esa misma insaciable sensación de querer más serie cuando ya no hay más, ya sea discutiendo, teorizando o leyendo lo que discuten y teorizan los demás. Y lo único que consiguen los autores al hacerlo ellos es empeorar su trabajo: desaparecen dobles sentidos, se borra el misterio, las obras complejas de alguna manera dejan de serlo.



Dicen que Breaking Bad ha cambiado la manera de hacer series. Pero tal vez lo que ha cambiado ha sido todo lo demás.

15 de septiembre de 2013

Símbolos 1: estadística

Las grandes mentes hablan sobre ideas.
Las mentes normales hablan sobre acontecimientos.
Las mentes pequeñas hablan sobre personas.

Dijo Eleanor Roosevelt...

...claramente hablando de personas.


No, creo que, si acaso nos atreviéramos a algo tan ridículo como definir la grandeza, deberíamos centrarnos en la capacidad de alejarse para ver un contexto. El scope, the big picture. La imagen completa.

Un caso fascinante sobre cortos de miras: el del hielo del ártico. Esta se puso tal cual en el Daily Mail:


El periódico se apresuró a decir que el calentamiento global es una infamia, porque había crecido un 60% respecto al año anterior. Y los científicos se apresuraron a su vez a decir que no, ojo, que el hecho de que haya crecido respecto al año pasado no quiere decir nada.

¿Y por qué no quiere decir nada? Porque cualquiera que haya dibujado un gráfico en su vida basado en mediciones reales sabe que no todas son exactas. La cosa fluye.


(gráfico inventado)


El año pasado fue el peor para el Polo Norte en toda la historia. Afortunadamente, no todos los años son el peor para el Polo Norte de toda la historia. Si "sólo" lo es uno de cada tres, la gente puede argumentar durante los otros años que la cosa va a mejor. Y sólo mentirían un poco.

Lo mismo pasa con el paro, con la bolsa o con el precio del pan: la gente puede argumentar que algo va bien o mal según vea una tendencia más o menos prolongada.

Medir los datos es una ciencia, saber interpretar cada dato en particular como parte de una tendencia o ruptura con lo anterior es otra ciencia muy distinta, y diría yo que, en muchos casos, una pseudociencia.

¿Y por qué?

Porque para entender la evolución de una circunstancia hay que pensar.

Me fascina cómo la política de derechas, que en su esencia me parece totalmente legítima, se convierte en algo ridículo cada vez que se ha puesto en práctica. "Si algo ha funcionado hasta ahora, por qué cambiarlo", viene a ser su esencia. Pero luego se identifica lo que funciona en símbolos como el petróleo, el ejército, la frontera, Dios, Franco... depende del país. Y en todos ellos, cualquier posición que ponga en duda determinadas bases establecidas sufre los ataques de la derecha.

La derecha, en la práctica, en lugar de estudiar una tendencia con una perspectiva amplia, lo que hace es centrarse en ataques al cambio inmediato, como ha ocurrido con esa negación absoluta del calentamiento global por los datos incompletos de este año, y como hace en todo lo demás.

Ese modo obtuso de ver la realidad me vuelve de izquierdas automáticamente. Que también tiene sus problemas, claro. Pero es curioso, porque si bien creo que soy más de izquierdas en cuanto a política, soy conservador en muchas otras cosas.

Como en la moda. Pero de eso hablaremos otro día. (continuará)


15 de julio de 2013

Entrevista a Pedro J. Ramírez, productor ejecutivo de la serie del verano

Quedamos en una cafetería cerca de la productora. Pedro J. Ramírez (Logroño, 1952) ha llegado antes. Tiene en la mesa un maletín grueso, abierto, con una tonelada de papeles que coteja y anota, cuando nos ve llegar. Rápidamente, cierra el maletín y se lo pone entre las piernas. Llama al camarero por su nombre de pila y nos pide un café.

¿En qué momento surge Los papeles de Bárcenas?
En lugar de desarrollar una nueva serie, compramos los derechos de una serie cancelada por El País, "fotocopias". Desde Orbyt nos encargaron un proyecto que llenase el hueco que dejaría el fin de temporada de Juego de tronos, que fuera capaz de encandilar a su público. Estoy orgulloso de decir que estamos intentando ir más allá, en muchos sentidos, y eso que el presupuesto de una serie española no puede competir con la HBO.

De momento no hay dragones.
De momento...

Aquí nos mira fijamente. Acabamos riendo. 

Hay quien asegura que intenta parecerse más a Dexter, es decir, un malo simpático para el espectador.
Creo que no se puede comparar. Dexter Morgan o Tony Soprano empatizan con el público desde el primer momento, incluso antes de cometer actos delictivos. Nosotros nos estamos centrando primero en su lado oscuro. Pero poco a poco los espectadores están empezando a preguntarse si es realmente el malo, o si es el menos malo dentro de un océano de maldad.

Algunos pensaban que matarían al personaje antes de llegar a declarar esta mañana.
Eso es lo apasionante de trabajar en un proyecto así: no tenemos que ser fieles a ningún personaje. Pero a veces damos indicios, como cuando los presos aparecieron declarando que Bárcenas se estaba portando muy bien con ellos en la cárcel.

Recuerdo el momento en que mostraban pantalones regalados por Bárcenas. Fue muy divertido.
Son pequeños toques de comedia que hacen falta aquí y allá. También somos muy abiertos a que utilicen nuestro material para hacer parodias, aunque los programas que suelen hacerlo están de vacaciones ahora mismo. Parece una tontería, pero eso le da al proyecto un carácter de seriedad que no habría tenido hace tres meses, por ejemplo.

Al respecto de eso, ¿qué opina sobre las descargas ilegales?
En estos momentos, todas las cadenas están emitiendo fragmentos de nuestra serie en horarios de máxima audiencia. También aparecen capítulos completos en redes sociales y sistemas P2P. Pero no nos importa. El próximo episodio se estrenará en Orbyt el próximo domingo. Los suscriptores de Orbyt podrán verlo antes que nadie.

Pero existen dudas sobre cuánto es piratería y cuánto es transmedia. Es como si la trama evolucionara a lo largo de la semana hasta el nuevo capítulo. ¿Hasta qué punto tienen control sobre el hype?
Me gustaría decir que controlamos todo lo que se emite, pero no es así. Ojalá. Lo que sí hacemos es dejar pistas en varios sitios de internet, e incluso en lugares físicos, que puede recoger cualquiera, ya sea un medio de noticias o un individo, y será decisión suya hacerlos públicos o no.

Algunos están pidiendo más sangre en la serie. ¿Va a ir por ese camino?
No puedo confirmar nada. Tal vez haya habido sangre y no lo sepamos todavía... tal vez no. La estructura propia de la serie hace que, a medida que se avanza la trama, se llenen huecos de los protagonistas en el pasado. Y tampoco podemos olvidar el futuro: ¿tú crees que van a rodar cabezas?

Eso espero, hay personajes que lo están pidiendo a gritos.
Pero si dejáramos de sorprenderte te sentirías decepcionado.

Eso es verdad. Pero acaba de hacer una comparación velada con Lost, y creo que los fans de Los papeles de Bárcenas temen que su nueva serie favorita sufra el mismo destino: ¿Existe un final planificado?
Respeto mucho a mis colegas americanos Lindelof y Cuse, y aunque no comparto necesariamente el camino que siguieron para el final de la serie, sí dijeron una y otra vez que tenían un final pensado, que podía ir variando según pequeños avances que surgieran durante la escritura de los episodios. G.R.R Martin, que tampoco quedó muy contento con Perdidos, utiliza un método similar. Hay un final abstracto que los propios personajes irán haciendo más y más concreto a medida que nos acercamos a él. Vivir el día a día, sabiendo a dónde vamos. Creo que ésa es la mejor manera de trabajar.

Pero tampoco hay fecha para una series finale, ¿verdad?
Efectivamente. Tendremos mucho cuidado para no estirar la serie más de lo necesario.

Mucha gente piensa que su anterior proyecto, ETA en el 11M, sufrió justo ese destino, se alargó mucho más de lo que interesaba a los espect...

La entrevista se interrumpe. El camarero sube el volumen de la televisión. Aparece Rajoy contestando a un periodista. Es algo tan poco habitual en su personaje que me pregunto si Pedro J. ha elegido ese bar y esa hora para que esto me pillara por sorpresa poco antes de cerrar la entrevista. Pero al darme la vuelta, Pedro J ya se ha levantado, maletín en mano, y ha dejado un billete para pagar nuestros cafés.

¿Por qué Rajoy desmiente que el Gobierno manipula juicios, si nadie le ha preguntado eso?
¿Tú qué crees?

Y yo no sé qué contestar. Él... sonríe.
Ha sido un placer.

3 de julio de 2013

Arrepentido y reinsertado

Ese cliente tan inquisidor le preguntó

"¿Puede enseñarme su DNI para demostrar que no es usted un asesino?"
"La conversación ha terminado", dijo él. Pero no pudo contener un brillo especial en la mirada. Asomaba una lágrima que probablemente vio el periodista disfrazado de cliente.

El fogonazo de los dos tiros que mataron a esa pobre chica sigue despertándole por las noches.

"No fue sólo un error. Fue una cadena de muchos errores", me dice, tras varios minutos mostrándose reacio a transformar por fin esos sentimientos en palabras. "Imagina que te juntas con la gente equivocada. Y que te aíslas del mundo, que empiezas a pensar con ellos, desconectándote de la realidad... y poco a poco unas ideas se refuerzan con otras, y crecen, en espiral, sin parar, cada vez más locas, cada vez más extremas, hasta que cometer una locura te parece lo apropiado. Se distorsiona la perspectiva, te vuelves inhumano. Ha pasado muchas veces en la Historia. Todas, absolutamente todas y cada una de ellas, han sido terribles. Y yo fui protagonista de uno de esos extremos. Merecí la condena, merecí todos esos años de cárcel."

Su salida de la cárcel se vio mezclada por la ansiedad de un nuevo mundo y la necesidad de salir adelante. "Intenté evadirme estudiando", nos dice, "y me puse a investigar precisamente la ciencia detrás de mi propio juicio. Aprendí tecnología, y descubrí que todo estaba cambiando tan rápido que no había verdaderos expertos en la materia".

Con los años, es de las pocas personas en España que ha conseguido ganarse el título de experto. Tras un oportuno cambio de nombre que le evita confrontaciones, ayuda a la Policía para enmendar su culpa, y se considera completamente rehabilitado. "Es uno de los técnicos civiles más formados y va más adelantado en determinados campos de investigación", asegura el exdirector del departamento de ingeniería, electrónica e informática del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil. "Ha respondido siempre a todo lo que le hemos pedido". La Policía no conoce su pasado, y tampoco le interesa, si ha cumplido con la ley".

Ahora, a sus 63 años, su trabajo de asesoría se enfrenta a un peritaje cumbre de su carrera: aclarar el caso de José Bretón como perito de telecomunicaciones. "No puedo hablar de casos particulares, pero sí puedo decir que me siento muy responsable... cada dato que aporto en todos los juicios lleva detrás una minuciosa labor de tecnología y documentación".

Todo lo que acabas de leer es una patraña inmoral, cruel y abyecta. Un ejercicio creativo y destructor. He mantenido unos pocos datos empíricos que he visto en esta noticia y he dado la vuelta a todo lo demás. Me he inventado algunas declaraciones del interfecto, Emilio Hellín Moro, que cualquier mente maquiavélica podría improvisar para lavar su imagen, sobre todo si tiene a su lado un periodista afín.

He mentido. Porque no menciono claramente que este tío estaba envuelto en un movimiento reaccionario muy radical, ni que su crimen es uno de los más horribles, crueles y vergonzosos que tenemos registrados, ni que se escapó de la cárcel gracias a conexiones de la ultraderecha. Todo eso queda más que claro en la noticia original de El País.

Desde hace unos años (cuando empecé con el documental Tus derechos 2.0), tengo cierto repelús ante cualquier opinión fácil de contagiar. Siento que una opinión cómoda, en muchos casos, esconde un cierto desconocimiento o, lo que es peor, una intención de no querer conocer más y mantener las cosas simples.

Esta noticia (la de verdad) no es en absoluto simple. Los periodistas, tan criticados en estos tiempos, han hecho un trabajo encomiable. No se me ocurre nadie con quien les falte contactar para aportar su parte a la historia. 

Lo único que entiendo que falta para tenerlo todo cubierto es precisamente lo que relleno aquí, inventado y falso: la cadena de pensamientos que este tipo ha podido experimentar para pasar de ser un asesino convicto a un respetado técnico asesor. Pero los periodistas no pueden penetrar en su cerebro, aunque en cierto modo lo hayan intentado.

Y sin embargo, se saltan esa laguna y concluyen que es malo que este asesino sea perito en juicios.

Y a mí me salta una duda: ¿Por qué?

Ésta es la idea cómoda que me da mal rollo.

Tengo serias dudas sobre si es legal que un asesino convicto pueda ejercer de asesor en según qué casos. Entiendo que, si hubiera una ley que lo prohibiera, sería un error muy grave por parte de los que forman parte de todo este proceso.

Pero a la vez, me planteo hasta qué punto puede rehacer su vida una persona que, de entrada, me cae mal, muy mal, fatal. Porque, si las cadenas perpetuas tienen un límite y hasta reducciones, creo que debemos asumir que, como sociedad, creemos en la reinserción. ¿Cuántos datos estaríamos desperdiciando en general, no sólo con éste señor, si rechazáramos la asesoría de asesinos reinsertados en casos de asesinato? ¿Es la parte ultraderechista la que nos parece inaceptable? ¿Acaso no está el Sistema repleto de ellos? ¿Es la combinación de ambas cosas?

Seguramente existe alguna lista de cosas que un expresidiario no tiene derecho a hacer. Los hay que se presentan a las elecciones. Y éste muy probablemente haya tirado de enchufes. Pero en el fondo, una labor técnica no debería verse alterada por la visión reaccionaria (o independentista) de una persona. Vamos, que me da igual que un científico o un analista crea en España o en la Atlántida. Lo que me interesa es que su análisis sea correcto.

Pero lo que más miedo me da es que existe una posibilidad, por remota que sea, de que mi mentira de arriba sea verdad y nunca lo podamos saber.

Pero sólo es una posibilidad remota. Una mente educada debe ser capaz de darle vueltas a una idea que no comparte, que dijo Aristóteles.

19 de marzo de 2013

La obra de arte me ha cambiado el modo de ver el mundo

Se supone que la gran meta del Arte es ésa, ¿no? Crear una nueva perspectiva, darte una hostia en la cara y dejarte turulato, y no volver a ser el que eras. Creo que me ha pasado hace unos días. Me ha pasado muy pocas veces o, al menos, he sido consciente de muy pocas a lo largo de mi vida.

Es esta obra:

Sabemos que vivimos en un mundo lleno de convenciones. Algunas nos parecen obvias: 220 voltios en los enchufes, la Champion los miércoles, límites de 120 kmh en la autopista. Hasta tal punto las damos por sentadas que, si nos cambian una de ellas, como no hace mucho pasó con la tercera, nos sorprende, nos creamos una opinión radical en contra del cambio y hasta protestamos. Somos conservadores para muchas más cosas de lo que creemos, incluso si no nos creemos conservadores. Y hay convenciones de todo tipo, buenas, geniales, estúpidas, insignificantes, erróneas y profundamente perjudiciales, tanto para el individuo como para la sociedad. Muchas veces se cuestionan algunas, azul para niños y rosa para niñas, y de otras no nos damos ni cuenta.

Algunas parecen impepinables, como los enchufes. Pero sabemos que en el continente de al lado, los enchufes no tienen nada que ver con los nuestros. Por pura necesidad de mantener lo que hay, por no liarla parda con un cambio loco, tenemos aparatos electrónicos totalmente incompatibles, y en cada sitio creemos que el nuestro es el bueno. Como conducir por la derecha. O marcar como polo negativo de una corriente eléctrica el que está cargado de electrones, cuando la intuición debería definirlo como positivo, pero el que lo descubrió no sabía dónde estaban y los puso mal. O que los ángulos tengan 360 grados sólo porque los inventores creían que una vuelta alrededor del sol tardaba 360 días. 

Este videoclip me ha abierto los ojos en ese sentido. Ha cogido un evento deportivo y lo ha desmenuzado pieza por pieza. Elige a gente inoportuna para hacer cosas absurdas, una detrás de otra, y los retrata con solemnidad, respeto, y muestra a un público entregado. Y me ha hecho pensar, al principio, en todo lo que asociamos con el deporte. Un minuto después estaba replanteándome todas las convenciones de a mi alrededor: Llevar corbata a un funeral. Comer tres veces al día. Quedar a horas en punto.

¿Por qué me parece gente inoportuna? Estoy acostumbrado a perfiles físicos distintos, a atuendos distintos, a acciones distintas, incluso en algo que no suelo ver nunca, un partido de fútbol, fútbol americano o lo que sea. Creyéndome fuera de los cánones del espectáculo del deporte, estoy dentro de sus convenciones. No puedo escapar. TODO lo que me parece ridículo en este videoclip es ridículo porque no lo he visto antes. Porque no me he criado con ello. Todas las convenciones del videoclip serían para un extraterrestre igual de legítimas que las que vería por la tele.

La elección de un nuevo Papa. Los toros.

Wishes ha rimado en mi cabeza con un artículo reciente del New York Times: La extraordinaria ciencia de la comida basura.

Casi todos los productos de la comida basura son amasijos de grasa masticable. Masticar grasa con sal y/o azúcar es la gran ciencia que investigan oscuros laboratorios de luminosas marcas. Cuánta grasa, cómo de dura, cómo de crujiente, cuánta sal combina con cuánto azúcar para que te guste mucho, pero no tan intesamente como para provocar hastío.

El resultado es patatas, hamburguesas, chocolatinas... Me llama la atención que, aquí, el camino científico para crear placer le parezca deplorable a la sociedad. Me refiero a que, culturalmente, la comida rápida es lo peor de lo peor. Otra cosa es que nos guste.

En todas las artes existen equivalentes de comida rápida: los cuadros de paisajes de los hoteles, "la típica película de acción", el ídolo teen. La serie de Globomedia. Todos ellos son destilaciones de laboratorio.

Y lo que aprecia no sólo el poder cultural, sino todos nosotros, como algo que pase de ser rico a ser enriquecedor, es la desviación.

Las fallas. El menú local de un pueblo perdido. Ese lunar que tienes, cielito lindo, junto a la boca.

La ciencia puede salvarnos la vida, pero es la anticiencia lo que le da sentido.

1 de enero de 2013

Sobre mí

 ¿Y tú quién eres?

Me llamo Alejandro Pérez y tengo un sorprendente parecido físico con Gustav Mahler.


Profesionalmente, me dedico sobre todo a hacer efectos especiales, aunque he tocado otras disciplinas cinematográficas con mayor o menor suerte.


Mi especialidad en este mundillo consistía en arreglar en postproducción eso que no termina de salir bien en producción; pequeños detalles perfeccionistas: que un niño deje de mirar a cámara, borrar un letrero molesto, equilibrar temblores de cámara... Tengo bastante ojo para esas cosas.

Entonces surgieron los Deepfakes. Coincidió que lo que hacía falta para dejarlos bien encajaba muy bien con mi experiencia hasta ese momento y me acabé volcando en ellos. Colaboro con El Intermedio regularmente y trabajo series, cine y publicidad utilizando esta tecnología, que sinceramente está avanzando tan deprisa que hablar de ella en un blog me parece hasta obsoleto. 


Una buena parte de estos y otros trabajos está listada en IMDb.

Los cortometrajes que he dirigido y algunas colaboraciones se pueden encontrar en mi canal de Youtube.


Tu obra como autor es más bien corta. Y escasa.

Sí.

Lo más largo que he dirigido hasta ahora es una serie sobre derechos de autor: Tus derechos 2.0.


¿Qué más haces?

Hago unas Tortillas de Patata Tres Delicias que no te puedes imaginar. 

He cocreado un juego de mesa, Ladrillazo, y con lo que ganamos nos animamos a editar otro creado por unos amigos: Hoy se sale. Se pueden comprar en esos links y en tiendas físicas y online.

También he tenido algunos trabajos bastante peculiares. Durante 8 años colaboré en la traducción de chistes de Padre de familia al castellano, hasta que mis otras labores lo hicieron imposible. Aquí escribí al respecto. He tocado la radio y la enseñanza. Me encanta dar clase. También he colaborado en diseño de videojuegos y cinemáticas con Alcachofa Soft. 

A veces colaboro con webs amigas:


¿Por dónde paras en internet?

Estoy en twitter en @thehardmenpath y en Facebook, aunque de Facebook me estoy quitando. Un poco.


¿Eres el único thehardmenpath de internet?

No, para nada. No reclamo en absoluto la autoría y originalidad de mi nick en internet. Estoy seguro de que se le ocurrió a mucha gente antes que a mí. Por ejemplo, hay un tumblr que no es mío. Tampoco controlo thehardmenpath.net, ni alejandroperez.es. Hay muchos thehardmenpaths en foros de todo tipo y hasta un grupo de música.

¿Cómo contacto contigo?

La manera más segura de que te lea es si me escribes por twitter, en público o en privado. Los comentarios de este post no me llegan a notificaciones, así que es fácil que se me pasen por alto.


¡Rápido! Enséñame lo más representativo que has hecho. Una sola cosa breve para hacerme una idea.

Sin duda, Estramonio.

17 de octubre de 2012

Rodando Sheeple

Hace unos meses terminamos este corto:

Que, por corto que sea, es una adaptación, concretamente de este comic.

Su creador, Randall Munroe, había plasmado una idea a la que llevaba mucho tiempo dando vueltas. Randall hace tres viñetas estupendas por semana y no pasa un mes sin dar en la diana de un modo espectacular. 

Cualquier cosa que diga sobre esa viñeta es una redundancia. Ésa es una de las claves de la magia de xkcd, la capacidad que tiene de noquear al lector de mil maneras distintas. Lo importante es que quise trasladar esa sensación al audiovisual, y el formato del notodo de 30 segundos era ideal para eso. Todo encajaba, sin más. Era un puzzle con pocas piezas y las veía claramente. Necesitaba contar esa historia en ese formato.

Era mi primera adaptación. Traté de contactar con Randall sin éxito (le escribe muchísima gente) y acabé reinstalando un viejo cliente de IRC para entrar en el canal #xkcd de un servidor concreto.Tardé semanas en coincidir con él, pero mereció la pena. No sólo me dio permiso, sino que fue extremadamente amable. Desde entonces he intentado tenerle al tanto de todos los progresos.

El siguiente paso fue la adaptación a guión, y a vez, a animática.


Con el Notodofilmfest en mente, traté de mantenerlo en 30 segundos, cabeceras incluidas.
Y llegó la gran pregunta: ¿Cómo rodamos esto?
Respuesta: Juntando muchos amigos en el metro.

La idea era cogerles a todos, meterles en un vagón en horas de poca afluencia y convertir esas siluetas en miradas interesantes.

No es tan fácil como parece. Tuve que pasarme unas cuantas en el metro analizando dónde, y cuándo. ¿En qué vagones? ¡Hay varios tipos de tren!

Mi preferido era el de la serie 5000. Es la más universal. Uno ve el interior de esos vagones y sabe claramente que es un metro, lo que no ocurre con los vagones nuevos. Además, están aislados, por lo que se podría llenar un compartimento sin armar más que en una parte del tren.

Lo malo que tienen es que hay pocos. Los han ido reemplazando, o modernizando con colores chillones. Necesitaba uno antiguo. Descubrí que en la línea 6, los sábados por la mañana, uno de cada ocho vagones sin falta es de este tipo, así que tuve que anotar los números de los trenes para saber cuánto debíamos tardar en entrar en el metro. También eché un vistazo a qué vagones están más vacíos a esa hora. 

Y ya está, cogí a mis amigos y les metí allí.

Sobre si es legal o no lo que hicimos, hay debate. Ésta es la única circular que han hecho sobre tomar imágenes dentro de las instalaciones, y nunca ha sido revocada.. Tampoco teníamos intereses comerciales.

Pero dentro de una rocambolesca estrategia por si nos paraban, primero grabamos todos los planos con el móvil, mucho más difícil de detectar, y luego con la 5D, por si nos echaban, y al menos estaríamos cubiertos:



Ésta es la versión móvil.


Y aquí, una comparación entre los resultados de ambas.
Copamos un cuarto de vagón. Como grabamos en la línea 6, dimos un par de vueltas completas. En algún momento se nos puso alguien en ese hueco, pero nada que no se pudiese tapar con tantos amigos.


En cuanto terminamos, nos fuimos a grabar las voces:


El montaje fue extremadamente sencillo. Sólo hubo un efecto especial complejo: el momento del trasfoco:


El cámara, Nacho Tundidor, hizo uno en el momento perfecto, pero, contra todo pronóstico, la Canon 5D Mark II no desenfocó tanto como me parecía adecuado. Así que tocó hacer unas cuantas máscaras selectivas para desenfocar.


Y ya está. Roberto Fernández se encargó de mezclar el sonido, y al notodo. Quedó finalista, pero no pasó de ahí.



A la izquierda, cartel de prueba. A la derecha, el definitivo.

De momento hemos participado en otro festival, el One Minute de Aarau, donde había tres nominados. Me avisaron de que optaba a premio sólo si asistía o mandaba un vídeo de agradecimiento, y les mandé este engendro:

26 de agosto de 2012

El sueldo de los políticos no es tan importante

Diputados del Parlamento cobran gastos de alojamiento pese a tener varias casas en propiedad. El sueldo de algunos asciende a muchas decenas de miles de euros al año. Y todavía algunos se quejan.

No, no me parece bien. ¿Pero dónde está el límite? ¿Cuánto debe cobrar el presidente del gobierno?

¿Lo mismo que yo?
¿Lo mismo que mi jefe?
¿Lo mismo que el jefe de mi jefe?
¿Lo mismo que el director general?

¿Cuánto sobra de sus salarios? Todos opinamos distinto, porque todos cobramos distinto, sólo tenemos en común que cada vez cobramos menos. Y si ponemos, por ejemplo, que todos los políticos puedan cobrar 4.000 euros como máximo, sumando todos sus ingresos, quizá podamos arreglar cosas con todo el dinero que sobra. No sé, evitar que cierren uno o dos hospitales grandes, acumulando todo ese ahorro.


Pero creo que la pregunta en sí misma es un error. Creo que el debate da tanta cabida a la demagogia que no puede salir nada bueno de él. Yo, que soy pobre, uso el dinero como unidad de medida, pero ellos no. A ellos les da igual.

Para nosotros los pobres, el dinero es el gran referente. Pero olvidamos que los políticos no son pobres. Tampoco lo serían si no tuvieran dinero. Ellos miden las cosas de otra manera. Cualquier persona electa o que dependa de personas electas mide su éxito profesional en poder. Incluso si cobraran 500 euros al mes, seguirían teniendo el mismo poder.

Ese poder les permite cambiar muchas cosas. Les permite amenazar, llevar a buen término sus odios, sus fobias, sus religiones y sus manías personales. Ese poder les permite mantener el poder. El dinero da dinero. Reemplácese dinero por poder en ese axioma una o dos veces, que será igual de válido.

Venga, piensa en un político que más o menos conozca todo el mundo. Esa persona ha alcanzado suficiente poder como para mangonear más allá de lo que nosotros, legos en la materia, podemos llegar a concebir. Deciden cosas, tienen a muchas personas a su cargo. Tienen a empresas públicas y privadas dispuestas a lamerles el culo para conseguir dinero. O en su caso, tienen a grandes y poderosas empresas dispuestas a afianzar su posición.
 
Por ejemplo, midámoslo así: un político, de éstos que nos suenan a todos, tiene de pronto un grave apuro, privado, del que nosotros nunca sabremos nada, y necesita urgentemente un millón de euros para salir de él. 

No dudo de que cualquiera de ellos tenga suficiente poder como para conseguir un millón de euros en una semana, si se lo propone. Si han alcanzado ese status como para que los distingan por el apellido en televisión, es porque han ganado muchas carreras de mangoneo, luchas internas y juegos de poder.

¿Cómo lo consiguen? Pues llamando a bancos, cajas, bancocajas, empresas subcontratadas, empresarios, millonarios, gente con posibles, vamos. Y ante la urgencia del asunto, pueden prometer, seducir, amenazar, regalar, prestar, negociar y recalificar. Es para lo que han estudiado. Es lo que realmente saben hacer.

Y para todo eso, da igual que ellos, en su gobierno regional, alcaldía, parlamento o ministerio ganen 5, 500 ó 500.000. Es irrelevante. Ricos o pobres de dinero, pueden hacer cosas que, fuera de la política, muy pocos son capaces de hacer, salvo que tengan mucho dinero.

Poder es poder. Y es mucho más difícil de recortar.

2 de abril de 2012

La telepatía existe

Durante siglos, los más inquietos han buscado el poder telepático en la mente. Por fin se ha confirmado que existe, la telepatía es real. Y con un buen entrenamiento, todos tenemos acceso a ella.

Estas ondas telepáticas han sido captadas por computadoras especializadas. Van desde los 20 herzios hasta los 20.000 herzios aproximadamente. Transmiten pensamientos y sentimientos, ideas, conceptos, y ahora se cree que ha sido determinante para el desarrollo de nuestra civilización.

Parece ser que el hombre lleva usándolo desde hace muchos miles de años, ejercitándolo, puliéndolo, y con el tiempo ha desarrollado la capacidad de hacer compartir desde las sensaciones más bellas hasta un miedo mortal.

Al parecer el control telepático ocupa una buena parte del cerebro. Incluso hay otros órganos en la cabeza conectados a él directamente para enviar y recibir ondas telepáticas. Esto se hace mediante un proceso de codificación y decodificación que las mentes más brillantes del mundo intentan desentrañar todavía.

Se llama lenguaje oral.

Y aún hay personas a las que no les parece suficiente.

19 de marzo de 2012

Youtube layout Protest

You don't need to be a designer to notice when a new design can be worse than the previous one. This is what a lot of people think about the latest Youtube update.

So I've decided to protest against the new channel layout within the layout. Check out my channel here. or just clic on the capture on the left.

I've created a simple, intentionally ugly design in order to tell Youtube that I hate the way they want me to manage my videos on the site. I believe that's the only protest that can actually work: casual visitors will inmediatelly see that you are only using it because you have to, and understand why the channel is worse. And it will stay on Youtube like no tweet or blog post outside could.

If anyone wants to join, here's the original background, and here's the Photoshop file for customization. I'm sure you want to customize it, the way you wanted to customize your channel.

16 de febrero de 2012

Sheeple

Mi notodo para este año:



Está basado en esta viñeta de xkcd.com, de Randall Munroe, a quien doy un millón de gracias por el permiso.

9 de febrero de 2012

Los redactores del ABC ven Los Simpson

Me parecía injusto dejar en portada la crítica del último post sin matizar que arreglaron el error en cuestión de horas (y un domingo por la mañana). Así que voy a subsanarlo con un inteligente guiño a la cultura anglosajona que compensa con creces su desconocimiento del inglés.

25 de noviembre de 2011

Los redactores de ABC no saben inglés



Ésta es la página que ABC ha colocado en conmemoración del gran Freddie Mercury. Link original

Llama particularmente la atención esto:



Me encanta Freddie. No soy un experto, pero sí muy aficionado. ¿Qué es Market Garden para que dedique una pequeña entrevista a ellos? ¿Podría ser un grupo de ésos que tuvieron poco éxito de público pero influyeron a toda una generación de creadores?

Veamos la entrevista...



¡Un momento!

¡Los subtítulos mienten! ¡Freddie está hablando de otra cosa!

No menciona a Market Garden. Ni él ni el entrevistador. Algunas partes coinciden, pero la conversación cambia por completo si la lees y la oyes.

Una búsqueda rápida vía Google nos descubre a Market Garden: Su grupo de Facebook, su página de Myspace, sus vídeos en Youtube.


En Vimeo vemos que son del año 2011. Muy jóvenes serían estos músicos cuando influyeron a Queen.

No, son actuales. Este vídeo y otros del grupo están dirigidos por Mario Lizondo, que después hizo una broma privada para sus amigos, subtitulando entrevistas a cantantes míticos para que pareciera que hablaban de Market Garden. Como en el antiguo programa de Eva Hache, vamos. Hizo tres, a Freddie, Iggy Pop y David Bowie.






Y lo que era diversión entre amigos llegó a la web de ABC. Pusieron el vídeo y el pie de foto "Mercury habla sobre Market Garden" sin saber quién era Market Garden y sin entender las palabras de Freddie. Sin ningún tipo de filtro.

Hace poco, xkcd reflexionaba sobre lo mismo. Es tan habitual que ya no nos escandaliza. Una parte de mi cabeza siempre se pone del lado del becario al que le han encargado esta página sobre Mercury. Ya sabéis,

—Hazme un especial del aniversario de Mercury.
—Soy maquetador.
—Tienes dos horas.

Pero cada vez me da más miedo.

En un mundo ideal, un periodista debería desconfiar por nosotros. Asumo que es imposible. No sé cómo será de habitual, sólo puedo extrapolar. Qué ocurrirá cuando no sea un accidente y alguien intente colárnosla de verdad y con mala leche.

¿Nunca os ha pasado?

Ver una noticia que os pilla cerca, la habéis presenciado o conocéis a sus protagonistas. Está llena de tonterías, centrada en lo que no importa por puro sensacionalismo, o carece el menor indicio de documentación. Te cabreas. Y luego sigues leyendo el resto del periódico incapaz de creerte absolutamente nada.

19 de septiembre de 2011

Solidaridad




Todos con Scarlett.

Han hecho muchas más aquí.