20 de abril de 2006

Los jugones

Este post tiene un montón spoilers de la serie argentina Los simuladores y es muy probable que los tenga de la versión española, a saber. Si quieres que te sorprenda al máximo, no lo leas.









Secuencia de créditos, versiones argentina y española. Recomiendo reproducir las dos a la vez y quitarle la música a una, da un curioso efecto.

Los primeros anuncios de la web de Cuatro no me llamaron mucho la atención, sin embargo cuando vi el primer episodio me quedé alucinado. Realización, producción, guión y actores estaban tan por encima de toda la ficción española que he visto en mi vida que a más de uno se le debería caer la cara de vergüenza, es increíble lo manidas que te parecen todas las demás series que ves cuando te encuentras con un producto así. Advierto que no llegué a ver nada de Vientos de agua, que también la ponen muy bien.

Entonces me decidí a bajar un episodio de la serie argentina original y flipé. Entonces decidí a bajarme la serie entera. Y seguí flipando.

No hace falta ser un lince para darse cuenta de que Los simuladores argentinos nacieron cuando más se los necesitaba, en plena cacerolada. Supongo que el público se volcó en imaginar a unos señores capaz de solucionar cualquier problema creando un mundo paralelo, y todas esas cosas que un sociólogo explicaría mejor que yo.

El esquema es sencillo: Alguien necesita ayuda y les contrata para que organicen un tinglado que lo resuelva. Un despido improcedente, una ruptura con la novia, un acosador, cualquier cosa puede arreglarse con un una buena combinación de investigación, interpretación y medios técnicos. El cerebro del grupo escrutina a su futuro cliente y da con una simulación que le permita mejorar su vida. Luego, son estos clientes los que recomiendan a los simuladores a sus amigos más necesitados. Y además, si uno tiene una empresa de alquiler de coches, le cobran en especie; si es abogado, les asesora para fingir un juicio, incluso pueden acompañarles interpretando pequeños papeles en grandes escenificaciones dignas del mejor estafador, pero estas estafas son vitalistas, casi siempre positivas solucionan problemas de unos y crean una conciencia a quienes los han provocado.

Es maravilloso ver cómo los clientes de los simuladores vuelven a encontrarse con ellos más adelante y van aprendiendo en el arte de la simulación hasta el punto de que, en la segunda temporada, crean su propio equipo paralelo para atender casos menores.

La estructura de los episodios en la primera temporada argentina fue casi siempre la misma: los primeros minutos representan una simulación rápida en la que solucionan un problema rápidamente. Luego nos ponemos en el punto de vista del que va a ser el cliente, cómo le surge el problema, cómo se lo transmite a alguien que conoce a los simuladores. Créditos. Luego, presenciamos toda la elaboración de la simulación. Destaco los créditos porque en esta serie he visto algo único: En un episodio de 50 minutos los créditos han llegado a estar en el minuto 30. Hacen falta cojones para eso. De hecho, hacen falta cojones para insistir en ponerlos, porque creo que no sirven para nada. Ya están los finales para acreditar.

La segunda temporada cambió en ese sentido. En lugar de dos simulaciones, nos encontramos con que se empezaba a dedicar tiempo a ver qué hacían los cuatro protagonistas fuera del trabajo. Lamentablemente, la serie perdió varios puntos por eso (para mí). Una vez vale, dos también, pero todas las demás no aportaron nada. Si se quedaron sin ideas para simulaciones rápidas al inicio, hubiera sido más interesante que se centraran en el trabajo de cada uno según el episodio, por ejemplo: Cómo el investigador hace uso de sus contactos para enterarse de todo, cómo el actor se documenta, ensaya; o cómo el técnico encuentra cosas inencontrables; o lo que sin duda sería lo más interesante, cómo se diseña la simulación. No nos cuentan casi nada de eso.

La serie va creciendo en cuanto a grandiosidad de simulaciones. Llegan a crear ese mundo en el que la gran mentira es buena, es posible y funciona. Pasan de ser simuladores a ser verdaderos jugones. No sé si tendrá relevancia, pero coincide que los mejores episodios en eso son los séptimos de las dos temporadas que se hicieron. En el 107 tienen que llevar a cabo una simulación en un banco, y lo atracan con dos miembros del grupo dentro. Al final... ¡acaban ayudando a los atracadores! Los pobres eran unos desgraciados víctimas de policías corruptos y sus vidas corrían peligro. El 207 comienza con una fatídica imprudencia del equipo paralelo, que es confundido con Al Qaeda y llevado a los centros del FBI en Estados Unidos. Los simuladores consiguen infiltrarse y sacarlos de manera magistral.

Pero ahí no acaba la cosa. En uno de los últimos episodios de la primera temporada montan una simulación para alejar de la civilización a un impresentable loco y violento. Le consiguen convencer para participar en un concurso en el que se convierte en una especie de Rambo. El reality en cuestión consiste en dejar a un concursante durante un año perdido en la jungla con una cámara. Al final consiguen quitarle 300.000 dólares y dejarle hablando con una cámara apagada. Pero en la segunda temporada se les olvida continuar la simulación y toda la temporada nos vamos enterando de cómo este hombre sale de la jungla y va asimilando hechos, reconstruyendo sus caras, investigando y planeando su venganza hasta un episodio final antológico. Por desgracia, lo antológico de ese episodio final acaba a los 20 minutos, cuando le despachan, y empiezan con otra simulación normal. Por ejemplo, combinar esa trama con el episodio del FBI habría sido la apoteosis. Una pena.

Ahora, en España, tienen la posibilidad de solventar este tipo de problemas. Las diferencias entre ambas versiones pueden ser muchas, y no todas serán a mejor.

Las tramas se están siguiendo hasta el momento casi al pie de la letra. Hay cambios de localizaciones y algunos (innecesarios, quizá) cambios en guión. La chispa argentina no se puede equiparar al estilo de interpretación español, eso lo doy por hecho. El último episodio emitido, sin embargo, gana enteros respecto a su análogo argentino porque allí puteaban a un español. Los cojones. Era un argentino imitando de manera nefasta el acento español. No sé si ellos se dieron cuenta, claro. En el cuarto episodio han cambiado la primera simulación, y para estar sacada de la nada, y no de un guión argentino, no está nada mal.

Quizá el mayor problema de la versión española hasta ahora haya sido Federico Luppi. Hubo una gran promoción que le destacó para el flamante primer episodio. Me mosqueó que el piloto no fuera el mismo episodio en Argentina. Hoy lo he entendido. Es que NO tenía que ser el primer episodio. Era un episodio que debía aparecer en tercera posición. Concretamente deberían haber emitido el segundo, el tercero, el primero y el cuarto en este orden. ¿Importa? Pues sí. Porque tal y como los hemos visto, el que aconseja los simuladores a Luppi no los conoce hasta dos semanas después. Y en la versión argentina, el personaje de Luppi iba a crecerse aprendiendo a simular, convirtiéndose poco a poco en un quinto protagonista. Allí el actor era el padre de otro de los protagonistas, así que imagino que resultaba tremendamente accesible. Aquí no veo a Luppi apuntándose a 15 episodios para hacer de extra e intercambiar dos frases, la verdad. Eso sí, ojalá, porque lo bordaría.

El formato panorámico es todo un avance para la televisión española. No se han acabado de atrever con 16:9, pero 14:9 en alta definición puede considerarse ya todo un logro. La fotografía es sorprendentemente cinematográfica (lo que la coloca por encima de nuestra cinematografía media), la realización está muy cuidada, las localizaciones mucho más. En argentina se cansaba uno de ver siempre las mismas oficinas blancas con las mismas escaleras. La música es totalmente distinta de versión a versión. Sorprendentemente, el cambio me es indiferente: Me gusta el tema central de ambas, creo que los dos pegan, creo que los dos tienen entidad propia. El resto del score se distancia más todavía. La original debió nacer en pleno auge del Audiogalaxy, porque se recurre a músicas más o menos conocidas hasta la saciedad. Creo que he llegado a reconocer scores de Alan Silvestri para Zemeckis. Aquí hay mucho score creado para la ocasión, supongo que la SGAE cobra bastante más por temas preexistentes, pero tampoco son escasos y terminan de crear el ambiente.

Por cierto, hablando de Zemeckis, me he encontrado en el 104 español con todo un zemeckismo: Colocar la cámara dentro de una pantalla de ordenador. No han llegado a hacer peripecias de realización, pero un uso muy calculado de travellings circulares y de cámara al hombro es uno de los grandes ingredientes que hacen de esta serie digna de envidia en España.

Los actores aquí están creando sus propios personajes. Esto es bastante bueno. Aquí fallan un poquito más, el original llegaba a ser cansino cuando todo funcionaba como un reloj, tal vez por eso los mencionados episodios séptimos destaquen tan maravillosamente. Los actores originales encajaban tan maravillosamente en sus personajes que aquí a veces tienen que asignar papeles distintos dentro de las simulaciones para cuadrar bien con los intérpretes españoles. También es curioso cómo los realizadores miman de manera distinta según conviene. Diego Peretti tenía unos primeros planos de miradas en las reuniones que no creo que ningún actor en España pueda reproducir. Sería un fracaso intentarlo. Por su parte, aquí se dejan más claras las relaciones entre ellos. Desgraciadamente, algunos diálogos llegan a ser demasiado explícitos:

Argentina: "Podemos usar a esta chica." "Ah, sí, es muy guapa."
España: "Podemos usar a esta chica." "Ah, sí, es muy guapa. Y una fiera en la cama."

En las dos versiones al final del episodio el personaje, ligón nato, el que dice la segunda frase, la acompaña en coche y suponemos para qué. Los dos son igual de jugones, pero en argentino tiene gracia y el español no. Tal vez sea por eso, porque en España los personajes se equivocan un poquito más, pero veremos qué pasa con los que están detrás.

update: La leche, ahora resulta que van a grabar el 107 al lado de mi casa. Han montado un banco, las fechas coinciden, según las que oí de inicio del rodaje... ¿A quién tendría que...? Bah, da igual.

14 comentarios:

xy dijo...

En Paranoia Agent los (preciosos) créditos del título están justo en la mitad del episodio.

Y es una gozada, porque piensas "qué bien, aún queda la mitad"

Anónimo dijo...

Varias cositas:
- Los créditos en Argentina no es de todos los días pero no extraño que se den a la mitad del programa, especialmente en telenovelas, y desde hace años.

- La serie en Argentina (1ra temporada) fue producida por los cuatro protagonistas, es una serie de bajísimo costo de cuatro amigos (más el director) que no tenían empleo casi y que se juntaron para hacerla. Creo recordar que los actores del capítulo 1 no cobraron, el personaje Feller es el padre en la vida real de Santos, entre otras cosas.

- Por lo anterior no es nada extraño que se note un poco de falta de calidad en la realización, o que tengan que recurrir a un argentino imitando pésimamente a un español. Por el contrario, la versión española llega con los errores ya cometidos y con un fangote de guita para la producción.

- Aun así, y este punto de vista es obviamente subjetivo, la versión española tiene actuaciones muy acartonadas, y la dirección es mucho más fría.

thehardmenpath dijo...

Estoy totalmente de acuerdo, Anónimo. Los argentinos han demostrado una pericia inigualable para producir con presupuestos bajo cero, y Los simuladores son el ejemplo perfecto.

Lo de Jorge D'Elia, padre de Federico D'Elia, lo dejo caer en el texto.

La versión española, ante la comparación, pierde muchos puntos en realización e interpretación, ya digo que el punto que tienen los argentinos me parece espectacular. La realización es quizá demasiado cinematográfica, pausada, para el ritmo que debería tener una ficción como ésta. Sin embargo el primer episodio me pareció espectacular en ese sentido. El resto fueron más bien como rodar un episodio de 24 con una planificación sacada de los archivos de Dreyer: Se comen muchas cosas para los que ya la conocemos y se regodean demasiado en secuencias que no necesitan tanto tiempo.

Escribo esto después de la emisión del sexto episodio, y último de la primera temporada española por causas de fuerza mayor de Federico D'Elia. Esperemos que se solucionen y que pronto vuelvan a grabar el episodio séptimo, que ya dije que me cae al lado de casa.

Isabel garrido dijo...

Soy española y me gusta mucho la serie. no he visto la version argentina pero supongo que será buena. Mi intención desde luego, no es despotricar sobre una ni otra. Admiro mucho a Federico D`elia, al cual he conocido en esta serie, pero creo que sin Bruno, César o António, la serie no funcionaria. Los cuatro hacen de ella una genial y divertida serie y sin los cuatro no saldría a flote; ninguno es imprescindible.
Supongo que cada País, interpreta la chispa, el humor o la comedia de maneras distintas; lo que a los españoles nos puede hacer gracia, a los argentinos no. Es una cuestión de cada persona. Lo importante es destacar el buen trato que siempre se ha tenido entre el cine español y el argentino. Eso, quizás, es con lo único que nos debemos quedar, por que gracias ha argentina, podemos los españoles, disfrutar de una maravillosa serie.
Compré la primera temporada y es una lástima que sólo se emitieran seis espisodios...lo importante es que Federico esté bien y haya salido de su problema lo mejor posible.
Un beso y un saludo de una española.

melli dijo...

la serie argentina no tiene comparacion, es unica, por originalidad, direccion, acctuacion y demas los gallegos no les llegan ni a lso talones, son de cuarta, gallegos giles, no sirven para nada

Corazón Desaparecido dijo...

Amigo si te han gustado los simuladores, bajate "Hermanos y Detectuves: Del mismo director y con dos actuaciones protagónicas (una en manos de un chico de 11 años) realmente memorables.

En cuanto a las diferencias me gustaría saber si en la versión española narran la vida de cada uno de los personajes como sucede en la versión original (por ejemplo la viudez de Santos y consecuentemente la organiación del grupo luego de la tragedia).

Saludos

Ordago dijo...

Me encanta lo que dijo Isabel Garrido (refiriendo se a los actores de la version española) "[...]sin los cuatro no saldría a flote; ninguno es imprescindible." Hablando ahora en serio, me gusta la serie. Lamentablemente comence por la segunda temporada que era lo que tenia a mano. La version Original me la descargaré en cuanto me sea posible.
Saludos.

Marcela dijo...

He estado viendo la serie en versión Argentina y Española a la vez.
Creo que probablemente la serie haya tenido una significación más profunda en la Argentina, por los motivos que señalas en tu excelente análisis. Sería muy interesante analizarla desde un punto de vista sociológico ya que hay cantidades de indicios y guiños con respecto a la situación argentina en esos días (2002-2003)
El capítulo sobre el imaginario presidente es demasiado Argentino y aunque no he visto la versión española de este episodio aún, no veo cómo podrían hacerlo comparable en España. (Si no lo han notado, la referencia al capital de inversión extranjero es una referencia directa a Telefónica/Repsol y demás empresas españolas que invadieron la economía argentina aprovechando la movida de la privatización desenfrenada de Menem)
Con respecto al episodio que protagonizan D'Elía (padre) y Federico Luppi, tengo que decir que gana el argentino, pero con diferencia. D'Elía está magnífico en ese papel (si nunca lo han visto actuar, les recomiendo "El abrazo partido" (2004) de Daniel Burman)
Me sorprendió muchísimo que Luppi hiciera ese papel. No es realmente algo que cuadre con su estilo actoral y se lo ve demasiado acartonado en el mismo (o será la falta del bigote?).
Por otra parte, echo mucho de menos, en la versión española, tanto la contundente personalidad como la monumental nariz de Peretti. El contraste entre él y D'Elía (hijo) es realmente el gran hallazgo en cuanto a casting y el casting en la versión española realmente no le hace justicia.
En cuanto a los cambios de guión me pareció muy acertado el cambio del español acosador por el argentino. Creo que me gustó mucho más el episodio español en ese sentido, no por el acento sino porque el personaje estaba mucho mejor logrado.
El problema que le veo a la remake, sin embargo es que no ha podido traducir bien las paranoias españolas, (hablar de picanas o desapariciones en España no tiene la misma connotación que en la Argentina, por lo que ese episodio no se si habrá resonado del mismo modo en la audiencia española)
Creo que habría sido más productivo generar los guiones desde un punto de vista español basándose en la idea original de la serie.

Anónimo dijo...

Me llamo María, y soy de Mar del Plata, Argentina.

Me encontre con este sitio porque estaba averiguando sobre la versión española y chilena de Los Simuladores.

Yo estaba interesada en verlas ya que me causan mucha curiosidad.
Especialmente el hecho que D´Elia haya interpretado a Santos tanto en la versión argentina como en la española y me encantaría ver que diferencias hay entre una y otra.

Me parace muy buena la critica hecha a la serie, y estoy de acuerdo con la mayoria de los comentarios hechos acerca de la versión argentina.

Yo tuve el placer de conocer en una conferencia al creador de Los Simuladores: Damián Szifrón.
Me acuerdo de los comentarios que el hizo acerca de las tres versiones de su serie, especialmente remarcó el hecho de que la versón argentina fue creada con un muy bajo presupuesto, mientras que la española fue manejada con un presupuesto mucho mayor debido al exito qua ya había demostrado en su pais.

También me acuerdo que durante la conferencia que Damián sostuvo ocurrió un hecho muy cómico: una chica le preguntó a Szifrón por que creía que su serie había tenido tanto éxito y había gustado tanto y entonces él contesto timidamente que no creía que a todo el mundo le hubiera gustado (como restandole importancia a un exito de tal magnitud), y en ese exacto momento se oye que suena un celular del fondo del salón y el ringtone del mismo era el tema del inicio del programa de Los Simuladores...

Anónimo dijo...

alguien de este mundo saber por casualidad como se puede contactar con los actores de las 2 series?. es que me encantan y por mas que busco no hay forma y sobre todo alguien sabe como se puede en contrar una direccion de federico d´delia?. si podeis ayudarme os lo agradecería eterna mente es que ya no se donde buscar, y es que no son actores de dos dias para que no haya nada de ninguno de ellos
aqui os dejo mi direccion si?
amoajota@yahoo.com

haru greenleaf dijo...

Realmente los simuladores fue una de las series, si no la mejor que tuvimos aca -argentina-, (en realidad el director es uno de los mejores,les recomiendo tiempo de valientes,la segunda película que hizo) con respecto a la remake,lo siento, pero salvo muyyy contadas excepciones las remakes de las cosas no suelen terminar de gustarme. Es mi opinión y seguramente va a diferir de la de los demás.Pero muchas cosas están hechas con ese toque especial de donde vienen (sea los simuladores, que tienen ese toque argentino-porteño diría-, más allá de que caigan bien o mal en el mundo,o las películas japonesas de terror, re hechas por yankis, o la version de la niñera argentina que me parece patética,no se compara con el toque original de the nanny) no sé, los simuladores tenían un "no se que de que se yo" que los hacía ser únicos (no tienen el mismo carisma en la version chilena ni española, y ese carisma es lo que los hacía ser únicos, ni siquiera santos, que es el mismo actor, queda fuera de lugar y nohablo de la producción ni el dinero invertido ni nada de eso)algunos dicen que se ganan cosas con las remakes,yo particularmente no lo creo.
Una de las cosas que más me gustaban de ellos, era que si bien "engañaban o simulaban" fueron una de las pocas series que conservaba valores que hoy en día están desgraciadamente en desuso. En fin. Abajo las remakes, sin ofender a nadie.

fcortesz dijo...

Bueno pues con la novedad de que México entra a la batalla de Simuladores, les paso la Nota

http://www.eluniversal.com.mx/notas/477620.html

y bueno se estrena en Mayo, veremos que tal.

Anónimo dijo...

Soy mexicano y he tenido la fortuna de ver las versiones argentina, española, mexicana y chilena, y aunque me encantó la serie mexicana, al tener la oportunidad de ver las demás, puedo decirles que me quedó con la argentina y la española, y de estas 2, con la argentina, porque resulta una serie muy divertida, pero sobre todo, muy ingeniosa, la española me gusta en algunos aspectos, especialmente la calidad en fotografia; pero sigo prefiriendo la serie argentina.

Anónimo dijo...

soy peruana y he visto las tres versiones, ya saben para comparar, y definitivamente me quedo con la española, y eso que no gusta mucho el dejo con el que hablan, pero me parece que sus actuaciones son mejores y más creíbles.
saludos

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