17 de abril de 2006

On/Off

Me parecía injusto poner a parir al Corán sin mencionar la Biblia. Así que qué mejor que reciclar un viejo mail en el que se sacaban de golpe y porrazo una acumulación de chorradas que se van diciendo por ella. Bueno, sí, hay algo mejor, enseñar el sitio del que partió este mail, demasiado desconocido, para mi gusto. Algunos se lo habían creído como historia real, otros pensaban que es de uno de esos genios que se dedican a escribir cosas ingeniosas y mandarlas a todos sus contactos. Pues hasta donde yo sé, ni lo uno ni lo otro; el "genio" lo debió ver en la tele y lo copió tal cual, supongo que con el boca a boca se fue añadiendo algún ejemplo más. Aquí tienen a esa integrista que se llama La Doctora Jenna Jacobs, y a quien le soltó la retahíla, que no es otro que El Señor Presidente. El bueno, el de ficción.






Dejé caer en el mensaje anterior que considero que las religiones son casi como la genética. Para empezar, pocas obras del hombre pueden compararse más a la evolución que la propia Biblia, en la que acabaron siendo escritas para siempre, tras muchos cambios, aquellas partes que un hombre, y no Dios, vio que eran buenas. Por supuesto, el crecimiento social de los individuos que profesan una religión se asocia por completo a las ventajas de tradición que muestran los mamíferos más inteligentes.

Como dice Punset, cuando uno cree que el descanso es algo que ya podrá disfrutar en otra vida, trabaja más en ésta en pos de la sociedad. Ésa es una de las herramientas que se utilizan dentro del acervo de tradiciones. Pero además, mi comparación preferida entre un genoma y una biblia consiste en las partes que se activan y se desactivan según conviene. Las mujeres tienen genes para desarrollar pene, pero desactivados. Muchos morenos tienen genes de rubio escondidos (recesivos), de vez en cuando aparecen personas cubiertas de pelo por todo su cuerpo, albinos, con seis dedos, ¡con cola! porque activan por casualidad genes rudimentarios que se apagaron hace muchas generaciones y quedaron olvidados.

Compartimos casi toda nuestra información con conejos y los tiburones, pero sólo los primeros tienen activadas las funciones del apéndice, sólo los segundos tienen sus formaciones dentales activadas en las zonas de las escamas, que son análogas a los dientes de casi todos los animales terrestres. Con la Biblia pasa igual, la paz y la guerra son mensajes de Dios, como lo son la libertad y la sumisión, el odio y el amor, la apertura y la reclusión. Es la gente la que activa y desactiva cada opción según le convenga. Aunque diga las burradas que recita Martin Sheen, la Biblia siempre tiene razón.

7 comentarios:

ahram dijo...

Dan ganas de levantarse y aplaudir a Martin Sheen.

Paquero dijo...

Qué escena más buena... bueno yo voy a seguir viendo La vida secreta de las palabras.

Aquí tienes otro lector de tu blog :D

La-Ruina-de-la-Familia dijo...

Qué interesante. En serio.

Flavia dijo...

Qué buen post, Alejandro. Te voy a robar, con tu permiso, eso de los genes que se activan y desactivan, como los libros de la biblia y sus doctrinas, para la próxima vez que hable con mis amigos más creyentes y me reprochen que no haya bautizado a mis hijos, otra vez. Un saludo y ahora ya sabes, con mi permiso y sin tener que deducirlo de la IP, que te leo.

thehardmenpath dijo...

¡Un besazo Fla!

(y un saludo a todos, qué coño)

Anónimo dijo...

http://www.lacoctelera.com/toninievas

victor dijo...

Muy bueno el post y gracias por colgar las imagenes del capitulo.

Comentarte que a raiz de tu post he estado buscando informacion de todo lo de la carta y el email original, y por lo que parece es el capitulo de "the west wing" el que se basa en una carta abierta a una locutora, la Dra. Laura Schlessinger en cuya entrada en la wikipedia explica el tema.

A por cierto, para el que este interesado en comprobar la veracidad de los versiculos citados en el e-mail original, se puede tomar la misma molestia que yo, y comprobar la veracidad de TODO lo que se dice

Bueno, no molesto mas :-)

Saludos

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