28 de abril de 2006

El peor programa que jamás he visto

Hoy tiene lugar la gala de entrega de premios de la Academia de Televisión. Irónicamente, no la podremos ver emitida. ¿Por qué? Hace un año exacto tuve el privilegio de ver la edición anterior, que posiblemente sea el peor programa jamás emitido en España; había tal avalancha de desastres encadenados que en un corte publicitario no pude evitar la tentación de dejarlos para la posteridad, porque no creo que salga nunca en dvd (aunque lo compraría, sin duda). Luego vi que me atropellaban los acotecimientos y seguí redactando en tiempo real. Transcribo aquí con correcciones menores lo que en su día plasmé apresuradamente.

Veamos. Las galas de entregas de premios no suelen salir bien en este país. Los Oscar han convertido este tipo de eventos en el clásico Quieroynopuedo Español. Lo sabemos. Cuando vemos estas intentonas, no nos sorprenden problemas con micrófonos, baterías que llegan tarde y denotan el playback, ese tipo de cosas. Pero esta noche, ahora mismo, están retransmitiendo lo que para mí es lo peor que podía salirles: La entrega de los premios de la academia de la televisión.

Si bien la he pillado empezada, no puedo decir que conozca exactamente de qué va. Tampoco es demasiado importante, como toda la gala en sí, pero creo que hacen un juego de palabras con "La tele del Olimpo" y "La tele de lo limpio". Vamos, un juego de palabras muy al estilo de Salas y Summers en sus anuncios del Olimpo de los Diesel. Si no me equivoco, Salas sigue siendo presidente de la academia, por lo que el rollo era predecible. Pero a mí me parece una referencia directa y desagradable a Summers, que sigue en el hospital.
(había tenido un infarto poco antes, del que acabó saliendo bien parado) Los chistes que he visto hasta ahora son nefastos. No he oído al público reírse más que una vez, con una evidente improvisación de Florentino Fernández, que ha llevado al equipo de Splunge para cantar a capella parafraseando a Demi Ruso, hablando de Triqui, el exmonstruo de las galletas.

La mitad de los micrófonos no han funcionado en lo que va de programa. Presentadores que tienen que hablarle al pecho de las presentadoras, Ramón Arangüena repitiendo tres veces sus chistes sin gracia, asustándose al ver subir a un regidor que le daba un micro bueno, para producir menos gracia todavía, cuando por fin le oíamos nosotros. Durante unos veinte minutos se han oído constantes conversaciones en segundo plano de personas que no estaban en plató, incluyendo tacos y reacciones a lo mal que estaba saliendo todo.

De fondo hay una gigantesca pantalla de díodos en la que el Premio Sin Nombre de esta ceremonia (para muchos el Pirulo) se mueve constantemente para que parezca que habla cuando una voz en off intenta improvisar soluciones. Lo peor de todo es que parpadea y la mitad de los planos del escenario son desagradables a la vista.

Buenafuente ha ganado el premio al mejor comunicador, luego tenía que presentar un premio y no le han encontrado. Han tenido que improvisar el diálogo pre-entrega, con la voz en off del pirulo.

La necesaria copia de las innovaciones en los Oscar de este año se ha visto plasmada en dos acciones: una, todos los nominados suben al programa en directo antes de recibir el premio (en Los Angeles lo usaron para ahorrar el tiempo de la subida al escenario), otra, ir a entregar los premios a los propios asientos (ahora los presentadores encima tienen que improvisar diálogo mientras van por las butacas).

Unas cinco veces hasta ahora, diálogos y agradecimientos de los premiados se han visto interrumpidas por músicas de librería que no venían a cuento.

Creo que ha sido Gonzalo Ferrari quien ha felicitado al recibir un premio al guionista de la gala. El público ha sonreído con mala leche en ese momento.

Acabo de ver a Fernando Tejero sentado en una butaca con un gran papel en el respaldo: Reservado para Vaya Semanita. Genial.

Acaban de llamar a Miguel de la Quadra Salcedo para darle un premio a su carrera y en lugar de él ha salido quien se lo tiene que entregar. La voz en off ha dicho "Vaya...".

Vaya.

Bueno, y cuando quien se lo tiene que entregar llama otra vez a Miguel de la Quadra, resulta que él mismo se sorprende de que no esté para recibirlo. Le ha dado un brote de malaria y tiene que estar fuera del país.

Durante la entrega del premio al sustituto de Salcedo, más mal gusto improvisado, un "recordemos a alguien que no nos puede recordar, Adolfo Suárez" totalmente fuera de lugar.

Interrumpiéndoles en este gran momento tan mal llevado, llegan unos disfrazados de heladeros gritando "que te han pillao con el carrito del helao", y han llevado un pastel gigante del que ha salido Lucrecia (voz en off del pirulo, por cierto), para cantar Happy Birthday al estilo de Marilyn, bueno, más o menos. Qué mejor después de eso que poner un anecdotario con los periodistas de guerra que se han muerto (lo deduzco, porque no han dicho nada). Y de golpe y porrazo, saltan a publicidad con TANTA puntería, que no sabes si Juan Carlos Gustems, el vendedor callejero de Ariel es otra baja.

Bien, tras la publicidad parece que ha quedado claro que hablaban de los muertos, ahora han salido hablando de eso.

No puedo evitar hacer el seguimiento, ahora se convierte más en reflexiones independientes en tiempo real.

"Eurípides, no me sofocles que te esquilo".

Llega Ignacio Salas a poner orden. "Si esto les está resultando un tanto caótico no olviden que los griegos nos enseñaron que del caos y las tinieblas puede salir la luz y la libertad." "Es normal que nos zurren, y lo entendemos."

Pasamos a ver cómo un pueblo español no ha podido ver la tele en su vida. "Aquí no parece que ningún hidalgo se vuelva tarumba por culpa de los libros." (porque no leen más) No entiendo por qué sale Salas, el presidente de la ATV, para decir esa tontería y nada más.

Ahora comprendo a qué vienen unos cubos de la basura que hay en el escenario desde el principio. Acaban de tirar "una bolsa de intolerancia". Claro, tiene sentido... la tele de lo limpio... qué lástima que siga ahí puesta, por error, supongo, la jabalina de Miguel de la Quadra, ¡al que le auguran muchos años de éxitos!

"En lo básico está la base, y la base de lo básico es la realización"

En los premios de realización, hay nuevamente drops. Juanjo de la Iglesia vuelve a estar con Tonino. ¡Oh!

Paco Begara es posiblemente la persona menos graciosa de este país.

Nuevo éxito del guionista con Constantino Romero: "Como todos ustedes saben, un código es donde se dobla el brácigo." Y Teresa Viejo habla de poner límites a los excesos. Y luego usa mal los silogismos para llamar idiota a Constantino. No sé qué pasa con los vídeos de los nominados, que con el tercero el vídeo siempre falla.

Matías Prats gana como mejor comunicador, y Lorenzo Milá, también nominado, sale a recoger el premio. Igualito a un sketch de Mr. Bean.

Momento revival, Ana García Siñeriz y Máximo Pradera, que se autopresenta como "El tío que estuvo a 'esto' de acabar con Crónicas Marcianas"

Los chistes de la siñeriz me hacen pensar cada vez más que el guionista es el de Splunge.

La Siñeriz medio dice el nombre del ganador, cuando se da cuenta de que no le han dado el sobre.

Momento cumbre de la gala: Sale Ramoncín, hablando de documentales. Cuándo harán uno con lo suyo.

Oh, Españoleitor llega con otro micro malo.

Españoleitor: Adivinanza de animales, por mucho que se suene, el moco le cuelga.
Miriam Díaz Aroca: ¿Las ingles?

Nueva ironía al saco: En una mierda de programa que habla de la buena televisión, gana Al filo de lo imposible.

Miguel Ángel Muñoz casi dice paji... en referencia a masturbar a un cerdo. No me pregunten en qué contexto, pero sí, siguen entregando premios. Carolina Ferré comenta que en el guión pone que tiene que llegar antes. Ante la preocupación de que se vaya a cortar la luz, como ha pasado al inicio de la gala, deciden tirar el guión. La off del pirulo aplaude. Tiran el guión, y premian al guión de Aquí no hay quien viva. ¿Quién dijo metalenguaje? El jefe de los guionistas recoge el premio y habla, ronco de los 4 compañeros que suben con él. 5 personas, 56 episodios en 20 meses. Alucinante. Qué opinará del guionista de la gala.

Luis Roderas da una noticia textualmente positiva: Va a entregar el último premio del día. Y añade, tras referencias del adulterio que ha hecho el pirulo, que los griegos se lo pasaban estupendamente con... sus dioses mitológicos.

Y el último premio de la noche se lo lleva Homozapping. Más autorreferencias, imposible. Corbacho termina diciendo "Han tirado muchas cosas a la basura esta noche, y a título personal, si me lo permiten, yo voy a tirar a la basura esta gala." Eso hasta parece preparado.

No he visto los créditos del final, siento no poder terminar con ellos; porque se lo merecían.


Más tarde me enteré varias cosas. Una, que Victoria Abril iba a cantar en la ceremonia y cuando vio lo mal que iba, se fue. Otra, que el guión de la gala pertenecía a Ignacio Salas, y que era de lo único de lo que "podía" asumir responsabilidad del desastre. Esta ceremonia abrió la moda de los intercambios de ofensas, que luego destacó más con los Goya, entre TVE y los que trabajaban para TVE. Al parecer nadie tenía la culpa, TVE exigía que la próxima vez ellos se encargaran de todo, mientras que Salas decía que todos los errores provenían de TVE. Con Méndez Leite en los Goya era más fácil identificar los fallos concretos. Por ejemplo, él decía que sólo se sentía satisfecho con el trabajo de sus alumnos de la ECAM. Y que los vídeos recopilatorios se habían hecho interminables. El responsable de TVE le contestó que eso no tenía sentido, puesto que los habían hecho sus maravillosos pupilos. Y con el entrelazado al revés, un error gravísimo que tuvieron que corregir a última hora los telecurritos.

Pero la gala de los Goya fue un fracaso vulgar. La de los premios de la Academia de Televisión merece una edición especial en DVD, con la retransmisión completa, entrevistas culpamientos recíprocos, un making of de 10 minutos (lo que debió durar en la realidad) y subtítulos para los sonidos que se colaron, cuando sólo se identificaban claramente las palabrotas.

Es increíble que las cosas salgan mejor en la programación de Año Nuevo, en la que todos están como mínimo borrachos, y lo reconocen sin tapujos.

25 de abril de 2006

Risas muertas

Las mejores risas españolas no las ha dado un cómico. Las ha dado un mago. Cuenta la leyenda que en el programa Directísimo, de José María Íñigo, justo antes de que Uri Geller se hiciera famoso, participó Ali Bey, un mentalista que quedó relegado al olvido. Sin embargo, su aparición, que duró todo el programa, causó furor en el plató.

Envolviendo a su público en una fantástica atmósfera, el mago adivinó cartas, noticias, efemérides, familiares muertos... es como si supiera lo que estaban pensando los espectadores, lo que habían pensado toda su vida y lo que pensaban de ellos todos sus antepasados. Y lo hizo con sentido del humor, el público rompía en carcajadas con sus salidas ocurrentes y sus ademanes irónicos. Hasta tal punto resultaba gracioso, que el realizador Luis Tomás Melgar, que estaba preparando un programa de humor en el estudio de al lado, se acercó a ver qué pasaba. Y vio que había risas de todo tipo, tímidas, abiertas, jóvenes, maduras, las que eran provocadas por sorpresa o con expectación... Centrado en su trabajo, ignoró por completo al mago, dio una indicación a un técnico y se fue.

"Rápido, coge una grabadora y enchúfala al público. Estas risas nos van a ser muy útiles."

El técnico de sonido hizo lo acordado. Con pericia, se acercó a hurtadillas al público, enchufó cuidadosamente un cañón pequeño y grabó las mejores risas enlatadas que cabe imaginar, variadas, fuertes, divertidas en sí mismas.

Sin embargo todas callaron al final, cuando el mago interrumpió la despedida de Íñigo y contó sus secretos. No era ilusionista, efectivamente tenía poderes, y los había utilizado. Y dio a los espectadores unas sencillas pautas de gestos que podían utilizar ellos mismos para alcanzar las mismas cotas de penetración en el más allá que él. Cuenta Íñigo que no pudo verlas, pues estaba detrás, en la mesa. El técnico, sin embargo, quedó petrificado con su explicación. La emisión parecía que se había cortado justo antes de las pautas, pues la carta de ajuste entraba al dar la hora en punto, pero en ese momento a nadie le importaba.

El técnico se olvidó de su grabadora y fue a hablar con el misterioso médium. Parecía ser que las propias risas habían sido el resultado de una magia totalmente desconocida para él. Después de todo, el tema del que había hablado no era nada apto para chistes. Algunos dicen que se fueron juntos.

El mago murió en un misterioso accidente de tráfico en el extrarradio, de camino a su casa. Parecía haber chocado con otro coche del que no quedaba ni rastro. Del técnico no se supo nunca más nada. Pero lo que de verdad sorprendió en los despachos de TVE fue una sorprendente baja masiva por enfermedad que alcanzó a gran parte del equipo de Directísimo los días siguientes. Melgar recuerda cómo se acercó preocupado ante las ochenta butacas vacías, con las luces apagadas, mientras oía desde Control Central el arranque de alguna película puesta en sustitución. Vio la grabadora en el suelo y no dudó en utilizarla.

Desde el control de realización de su flamante nuevo programa, podía oír los chistes de los peores humoristas del momento arruinando guiones mediocres; pero ensalzados por unas carcajadas tan contagiosas que el programa parecía que iba a ser un éxito. Y sin embargo fue todo lo contrario. Hubo incluso llamadas del Ministerio de Información poniendo a parir un espectáculo ridículo en el que los chistes eran malos y el público aún peor. Melgar desechó el formato, con el que en el fondo nunca había estado de acuerdo, y dejó aquella grabación olvidada en el control de sonido. Con el tiempo descubriría que pocos días antes, en aquella Semana Santa de 1975, había habido casi noventa muertos en la carretera, una cantidad inimaginable en una época sin operaciones salida en la que no pasaban de diez como mucho. Sus sospechas nunca llegaron a esclarecerse, le dio miedo indagar. Pero creyó que su programa había fracasado por aquella lata de risas.

Lo que forma parte demostrada de la historia de la televisión de nuestro país es que aquella grabación fue recogida por otros técnicos que la utilizaron sin pudor durante años, después de todo, tenían una grabación de un tipo de efectos de sonido que podían ahorrarse comprar. Y como su trabajo no les exigía ver los resultados durante la emisión, quedaban engañados por unas risas maravillosas que sólo existían en la oscuridad de la sala de mezclas de un montador de sonido trabajando horas extras y queriendo irse a casa. Para ellos funcionaban. Se hicieron copias, copias de copias, copias que fueron a parar a los canales autonómicos, a las cadenas privadas, a las emisiones digitales, a los doblajes de telecomedias americanas.

Y ahí siguen, matando las obras a las que acompañan. Los veteranos de TVE que tienen un oído más agudo, al escuchar programas de entonces, creen que las risas son cada vez más podridas, más lúgubres, pese a que la grabación del programa sea la misma que oyeron en su día. Cuando vosotros oigáis en nuestra televisión actual unas risas que matan los chistes, que destruyen toda posibilidad de humor y que os mantienen en la más absoluta indiferencia, presenciando la agonía de un programa, pensad que inconscientemente estáis guardando el respetuoso silencio que os exigen esas risas muertas.

24 de abril de 2006

Los archivos secretos de Disney




23 de abril de 2006

Mi otro blog


He esperado precisamente hasta hoy para comentar que no es éste el primer blog que tengo, hace aproximadamente un año tuve una idea para participar en Ingenio 400.

Se me ocurrió contar en primera persona las andanzas del Quijote. Cada capítulo de un libro equivale a un post del blog. El proyecto recoge los seis primeros, supongo que de haber ganado habría seguido. Reconozco que la idea de enfrentarme a la aventura de los molinos, un par de capítulos más adelante, me aterraba. Pero estos seis capítulos recogen y en cierto modo reinventan el proceso completo que llevó a Alonso Quijano a la locura. Recojo y reordeno muchos fragmentos del libro, dándole a Alonso la autoría de Cervantes en varios de ellos, y dando a entender que Cervantes manipuló los datos de los que disponía. La mejor crítica que me han hecho es que no se reconoce (casi nunca y a simple vista) qué partes están directamente tomadas del libro.

http://alonsoquij.blogspot.com

Me fascina que todavía hoy haya quienes entran en ese blog; recibo una o dos visitas al día. Parece ser que cuando se buscan imágenes de Alonso Quijano en los buscadores de Yahoo, Google y MSN la foto aparece en las primeras posiciones, así que coloco aquí una versión de mayor tamaño para quien la quiera utilizar. Fotografía de David Gómez, modelo Rafa Sanz, dibujos por encima de Álex Montoya. Si se hace clic en la foto de la otra web, aparece un metavídeo que reproduce el blog con voces y movimiento.

20 de abril de 2006

Los jugones

Este post tiene un montón spoilers de la serie argentina Los simuladores y es muy probable que los tenga de la versión española, a saber. Si quieres que te sorprenda al máximo, no lo leas.









Secuencia de créditos, versiones argentina y española. Recomiendo reproducir las dos a la vez y quitarle la música a una, da un curioso efecto.

Los primeros anuncios de la web de Cuatro no me llamaron mucho la atención, sin embargo cuando vi el primer episodio me quedé alucinado. Realización, producción, guión y actores estaban tan por encima de toda la ficción española que he visto en mi vida que a más de uno se le debería caer la cara de vergüenza, es increíble lo manidas que te parecen todas las demás series que ves cuando te encuentras con un producto así. Advierto que no llegué a ver nada de Vientos de agua, que también la ponen muy bien.

Entonces me decidí a bajar un episodio de la serie argentina original y flipé. Entonces decidí a bajarme la serie entera. Y seguí flipando.

No hace falta ser un lince para darse cuenta de que Los simuladores argentinos nacieron cuando más se los necesitaba, en plena cacerolada. Supongo que el público se volcó en imaginar a unos señores capaz de solucionar cualquier problema creando un mundo paralelo, y todas esas cosas que un sociólogo explicaría mejor que yo.

El esquema es sencillo: Alguien necesita ayuda y les contrata para que organicen un tinglado que lo resuelva. Un despido improcedente, una ruptura con la novia, un acosador, cualquier cosa puede arreglarse con un una buena combinación de investigación, interpretación y medios técnicos. El cerebro del grupo escrutina a su futuro cliente y da con una simulación que le permita mejorar su vida. Luego, son estos clientes los que recomiendan a los simuladores a sus amigos más necesitados. Y además, si uno tiene una empresa de alquiler de coches, le cobran en especie; si es abogado, les asesora para fingir un juicio, incluso pueden acompañarles interpretando pequeños papeles en grandes escenificaciones dignas del mejor estafador, pero estas estafas son vitalistas, casi siempre positivas solucionan problemas de unos y crean una conciencia a quienes los han provocado.

Es maravilloso ver cómo los clientes de los simuladores vuelven a encontrarse con ellos más adelante y van aprendiendo en el arte de la simulación hasta el punto de que, en la segunda temporada, crean su propio equipo paralelo para atender casos menores.

La estructura de los episodios en la primera temporada argentina fue casi siempre la misma: los primeros minutos representan una simulación rápida en la que solucionan un problema rápidamente. Luego nos ponemos en el punto de vista del que va a ser el cliente, cómo le surge el problema, cómo se lo transmite a alguien que conoce a los simuladores. Créditos. Luego, presenciamos toda la elaboración de la simulación. Destaco los créditos porque en esta serie he visto algo único: En un episodio de 50 minutos los créditos han llegado a estar en el minuto 30. Hacen falta cojones para eso. De hecho, hacen falta cojones para insistir en ponerlos, porque creo que no sirven para nada. Ya están los finales para acreditar.

La segunda temporada cambió en ese sentido. En lugar de dos simulaciones, nos encontramos con que se empezaba a dedicar tiempo a ver qué hacían los cuatro protagonistas fuera del trabajo. Lamentablemente, la serie perdió varios puntos por eso (para mí). Una vez vale, dos también, pero todas las demás no aportaron nada. Si se quedaron sin ideas para simulaciones rápidas al inicio, hubiera sido más interesante que se centraran en el trabajo de cada uno según el episodio, por ejemplo: Cómo el investigador hace uso de sus contactos para enterarse de todo, cómo el actor se documenta, ensaya; o cómo el técnico encuentra cosas inencontrables; o lo que sin duda sería lo más interesante, cómo se diseña la simulación. No nos cuentan casi nada de eso.

La serie va creciendo en cuanto a grandiosidad de simulaciones. Llegan a crear ese mundo en el que la gran mentira es buena, es posible y funciona. Pasan de ser simuladores a ser verdaderos jugones. No sé si tendrá relevancia, pero coincide que los mejores episodios en eso son los séptimos de las dos temporadas que se hicieron. En el 107 tienen que llevar a cabo una simulación en un banco, y lo atracan con dos miembros del grupo dentro. Al final... ¡acaban ayudando a los atracadores! Los pobres eran unos desgraciados víctimas de policías corruptos y sus vidas corrían peligro. El 207 comienza con una fatídica imprudencia del equipo paralelo, que es confundido con Al Qaeda y llevado a los centros del FBI en Estados Unidos. Los simuladores consiguen infiltrarse y sacarlos de manera magistral.

Pero ahí no acaba la cosa. En uno de los últimos episodios de la primera temporada montan una simulación para alejar de la civilización a un impresentable loco y violento. Le consiguen convencer para participar en un concurso en el que se convierte en una especie de Rambo. El reality en cuestión consiste en dejar a un concursante durante un año perdido en la jungla con una cámara. Al final consiguen quitarle 300.000 dólares y dejarle hablando con una cámara apagada. Pero en la segunda temporada se les olvida continuar la simulación y toda la temporada nos vamos enterando de cómo este hombre sale de la jungla y va asimilando hechos, reconstruyendo sus caras, investigando y planeando su venganza hasta un episodio final antológico. Por desgracia, lo antológico de ese episodio final acaba a los 20 minutos, cuando le despachan, y empiezan con otra simulación normal. Por ejemplo, combinar esa trama con el episodio del FBI habría sido la apoteosis. Una pena.

Ahora, en España, tienen la posibilidad de solventar este tipo de problemas. Las diferencias entre ambas versiones pueden ser muchas, y no todas serán a mejor.

Las tramas se están siguiendo hasta el momento casi al pie de la letra. Hay cambios de localizaciones y algunos (innecesarios, quizá) cambios en guión. La chispa argentina no se puede equiparar al estilo de interpretación español, eso lo doy por hecho. El último episodio emitido, sin embargo, gana enteros respecto a su análogo argentino porque allí puteaban a un español. Los cojones. Era un argentino imitando de manera nefasta el acento español. No sé si ellos se dieron cuenta, claro. En el cuarto episodio han cambiado la primera simulación, y para estar sacada de la nada, y no de un guión argentino, no está nada mal.

Quizá el mayor problema de la versión española hasta ahora haya sido Federico Luppi. Hubo una gran promoción que le destacó para el flamante primer episodio. Me mosqueó que el piloto no fuera el mismo episodio en Argentina. Hoy lo he entendido. Es que NO tenía que ser el primer episodio. Era un episodio que debía aparecer en tercera posición. Concretamente deberían haber emitido el segundo, el tercero, el primero y el cuarto en este orden. ¿Importa? Pues sí. Porque tal y como los hemos visto, el que aconseja los simuladores a Luppi no los conoce hasta dos semanas después. Y en la versión argentina, el personaje de Luppi iba a crecerse aprendiendo a simular, convirtiéndose poco a poco en un quinto protagonista. Allí el actor era el padre de otro de los protagonistas, así que imagino que resultaba tremendamente accesible. Aquí no veo a Luppi apuntándose a 15 episodios para hacer de extra e intercambiar dos frases, la verdad. Eso sí, ojalá, porque lo bordaría.

El formato panorámico es todo un avance para la televisión española. No se han acabado de atrever con 16:9, pero 14:9 en alta definición puede considerarse ya todo un logro. La fotografía es sorprendentemente cinematográfica (lo que la coloca por encima de nuestra cinematografía media), la realización está muy cuidada, las localizaciones mucho más. En argentina se cansaba uno de ver siempre las mismas oficinas blancas con las mismas escaleras. La música es totalmente distinta de versión a versión. Sorprendentemente, el cambio me es indiferente: Me gusta el tema central de ambas, creo que los dos pegan, creo que los dos tienen entidad propia. El resto del score se distancia más todavía. La original debió nacer en pleno auge del Audiogalaxy, porque se recurre a músicas más o menos conocidas hasta la saciedad. Creo que he llegado a reconocer scores de Alan Silvestri para Zemeckis. Aquí hay mucho score creado para la ocasión, supongo que la SGAE cobra bastante más por temas preexistentes, pero tampoco son escasos y terminan de crear el ambiente.

Por cierto, hablando de Zemeckis, me he encontrado en el 104 español con todo un zemeckismo: Colocar la cámara dentro de una pantalla de ordenador. No han llegado a hacer peripecias de realización, pero un uso muy calculado de travellings circulares y de cámara al hombro es uno de los grandes ingredientes que hacen de esta serie digna de envidia en España.

Los actores aquí están creando sus propios personajes. Esto es bastante bueno. Aquí fallan un poquito más, el original llegaba a ser cansino cuando todo funcionaba como un reloj, tal vez por eso los mencionados episodios séptimos destaquen tan maravillosamente. Los actores originales encajaban tan maravillosamente en sus personajes que aquí a veces tienen que asignar papeles distintos dentro de las simulaciones para cuadrar bien con los intérpretes españoles. También es curioso cómo los realizadores miman de manera distinta según conviene. Diego Peretti tenía unos primeros planos de miradas en las reuniones que no creo que ningún actor en España pueda reproducir. Sería un fracaso intentarlo. Por su parte, aquí se dejan más claras las relaciones entre ellos. Desgraciadamente, algunos diálogos llegan a ser demasiado explícitos:

Argentina: "Podemos usar a esta chica." "Ah, sí, es muy guapa."
España: "Podemos usar a esta chica." "Ah, sí, es muy guapa. Y una fiera en la cama."

En las dos versiones al final del episodio el personaje, ligón nato, el que dice la segunda frase, la acompaña en coche y suponemos para qué. Los dos son igual de jugones, pero en argentino tiene gracia y el español no. Tal vez sea por eso, porque en España los personajes se equivocan un poquito más, pero veremos qué pasa con los que están detrás.

update: La leche, ahora resulta que van a grabar el 107 al lado de mi casa. Han montado un banco, las fechas coinciden, según las que oí de inicio del rodaje... ¿A quién tendría que...? Bah, da igual.

18 de abril de 2006

Azul Oscuro Casi Negro

...un nuevo género.



Llevo bastante tiempo imbuido en el estilo de Pixar, Disney, en contraposición con Dreamworks, etc.

Hay gente que le reprocha al "estilo Disney" cosas que no se saben identificar muy bien, ñoñería, sentimentalismo, etc., aunque nadie duda de su calidad técnica, incluso son películas que gustan hasta determinada edad, cercana a la del pavo, para luego quedarse relegadas a un hiatus mental hasta que alguien se atreve a indagar. Si lo hace, puede uno empezar a disfrutar de películas que no le gustan, pero su enfrentamiento con éstas, si llega a producirse, sigue siendo igual de abstracto: "no me gusta la historia", "no me gustan los personajes", etc.

Sin embargo, al ver una secuencia sacada de contexto, es innegable comprobar que es perfecta. Y al ver el arco de un personaje, es innegable comprobar que es el mejor posible. Y cada gesto, cada extra y cada palabra ni sobran ni faltan. En su contra, Dreamworks, Fox, justo el Disney prepixar e incluso el anime en general (no todo), sustentan críticas que persisten con el paso del tiempo: Secuencias lentas, despropósito de chistes, personajes planos, mundos implanteables, o innecesariamente planteados...

Daniel Sánchez Arévalo ha conseguido generar algo así como el buen Disney en la animación en el cine español de imagen real: Ha creado la ¿primera? película del género "Cine Español Bueno". Un cine en el que las discrepancias del espectador con la obra pueden abordarse desde aspectos tan anticinematográficos como "no me gusta que los protagonistas lo pasen mal" o "nunca me ha gustado el diseño de los cubos de basura" o "no me gustan las dudas", porque no hay otra vía por la que acercarse a los posibles defectos. Un cine en el que cada personaje funciona, cada historia funciona, cada sentimiento se transmite como debe transmitirse y que convierte a la crítica en algo innecesario. Esto no es una peli, es un género, o, como mínimo, un listón para todos.

Los mensajes anteriores estaban demasiado relacionados entre sí, hasta el punto de dar un indicio de que este blog iba a tener arco de temporada (algo de lo que hablaré pronto) y en este blog espero tratar más temas, por eso he querido poner la crítica que escribí para otros sitios hace una semana. Recordad, estáis a tiempo de verla y salvar el cine español. Siento parecer un pedante con un ruego tan rotundo, pero, sinceramente, cada vez creo más que del éxito de películas como ésta depende que el cine español compita en otra liga.

17 de abril de 2006

On/Off

Me parecía injusto poner a parir al Corán sin mencionar la Biblia. Así que qué mejor que reciclar un viejo mail en el que se sacaban de golpe y porrazo una acumulación de chorradas que se van diciendo por ella. Bueno, sí, hay algo mejor, enseñar el sitio del que partió este mail, demasiado desconocido, para mi gusto. Algunos se lo habían creído como historia real, otros pensaban que es de uno de esos genios que se dedican a escribir cosas ingeniosas y mandarlas a todos sus contactos. Pues hasta donde yo sé, ni lo uno ni lo otro; el "genio" lo debió ver en la tele y lo copió tal cual, supongo que con el boca a boca se fue añadiendo algún ejemplo más. Aquí tienen a esa integrista que se llama La Doctora Jenna Jacobs, y a quien le soltó la retahíla, que no es otro que El Señor Presidente. El bueno, el de ficción.






Dejé caer en el mensaje anterior que considero que las religiones son casi como la genética. Para empezar, pocas obras del hombre pueden compararse más a la evolución que la propia Biblia, en la que acabaron siendo escritas para siempre, tras muchos cambios, aquellas partes que un hombre, y no Dios, vio que eran buenas. Por supuesto, el crecimiento social de los individuos que profesan una religión se asocia por completo a las ventajas de tradición que muestran los mamíferos más inteligentes.

Como dice Punset, cuando uno cree que el descanso es algo que ya podrá disfrutar en otra vida, trabaja más en ésta en pos de la sociedad. Ésa es una de las herramientas que se utilizan dentro del acervo de tradiciones. Pero además, mi comparación preferida entre un genoma y una biblia consiste en las partes que se activan y se desactivan según conviene. Las mujeres tienen genes para desarrollar pene, pero desactivados. Muchos morenos tienen genes de rubio escondidos (recesivos), de vez en cuando aparecen personas cubiertas de pelo por todo su cuerpo, albinos, con seis dedos, ¡con cola! porque activan por casualidad genes rudimentarios que se apagaron hace muchas generaciones y quedaron olvidados.

Compartimos casi toda nuestra información con conejos y los tiburones, pero sólo los primeros tienen activadas las funciones del apéndice, sólo los segundos tienen sus formaciones dentales activadas en las zonas de las escamas, que son análogas a los dientes de casi todos los animales terrestres. Con la Biblia pasa igual, la paz y la guerra son mensajes de Dios, como lo son la libertad y la sumisión, el odio y el amor, la apertura y la reclusión. Es la gente la que activa y desactiva cada opción según le convenga. Aunque diga las burradas que recita Martin Sheen, la Biblia siempre tiene razón.

15 de abril de 2006

South Park vs Family Guy vs Fox vs Comedy Central vs Mahoma

Trey Parker y Matt Stone tienen el mérito de haber trasladado a la televisión lo que las viñetas cómicas representan a un editorial. Pueden crear 21 minutos de ficción animada en el tiempo record de 6 días, y lo más sonrojante es que es mejor que el 95% restante de la programación. Pero lo que creo que pasará a la historia de su obra magna, South Park, es el hecho de que tras nueve años de irreverencias, salidas de tono, palabrotas y pedos, en su décima temporada sigan no sólo en forma, sino creando mejores obras que antes.

Del asunto del Chef y Tom hablaré en otro momento. Lo que me interesa ahora es transmitir la grandiosidad con que se ha tratado el tema de las caricaturas en los dos últimos episodios. Se hace público que Padre de familia (siempre en el universo South Park) va a publicar una caricatura de Mahoma dentro de un episodio. Cunde la alarma. Todos reaccionan asustados ante la tremenda situación de peligro que sufren Los Estados Unidos de América.

Para empezar, se parodia Padre de familia. Se parodia una situación totalmente plausible: Que Fox censura Padre de familia por mostrar una caricatura de Mahoma. Ésta:





Nota del 16 de abril: No carga porque Youtube ha censurado ese vídeo, pero se puede ver en algunas otras páginas.
Nota del 26 de abril: Han quitado la otra versión también por Copyright Infringement. Tendréis que verlas por otro lado
Nota del 7 de mayo: En este post consigo poner el vídeo gracias a un vil truco del sistema: Me cago en las mil putas que parieron los derechos de autor
Nota del 8 de febrero de 2007: Vuelve a estar online.


Dos episodios enteros giran en torno a persuadir al canal Fox para que emita el episodio y no se deje manipular por los violentos. Pero esto NO es lo que se vio en la emisión de televisión. Lo que se vio en televisión fue...






Es decir:

En este plano, Mahoma entrega el casco al Padre de familia.
Comedy Central ha rehusado emitir una imagen de Mahoma.

Las cotas de metalenguaje a las que llega el episodio no tienen parangón. Y el hecho de que el canal dentro de la ficción tenga más libertad que el canal real tampoco. No sé por dónde empezar a enumerar las genialidades.

  1. Padre de familia es el recurso perfecto para este ejemplo de censura, ya que fue censurado hace unos años por un episodio referente al judaísmo. Se habían metido con mil cosas antes, algunas habían dejado de emitirse en las reposiciones, como una imagen de Osama Bin Laden en el aeropuerto esquivando los controles (visionario chiste pre 11S). Pero NUNCA se había censurado entero un episodio. Claro, se mete con el judaísmo... sinceramente, nunca entenderé por qué no hay un colectivo de varones blancos cristianos con sobrepeso de edad e inteligencia de nivel medio que solicite la eliminación inmediata de todo Homer Simpson, Peter Griffin, Honeymooner, Entrenador, Al Bundy que tanto ofende a su way of life.


  2. La opinión que tienen en South Park hacia Padre de familia sufre mil vueltas. Se meten con los guionistas, se meten con los chistes inconexos, se meten incluso con aquellos que les dicen a los creadores de South Park "Ah, has visto Padre de familia, tiene que gustarte, porque tu humor es muy parecido". Hay dentro de los dos episodios personajes que incluso DEFIENDEN Padre de familia. Y uno de ellos es Bart Simpson; con eso lo digo todo.


  3. Los alegatos en pos de la libertad de expresión son cristalinos, ágiles, bien metidos. Y ambos episodios comparten ironías agridulces relacionadas con lo poco preparados que estamos para luchar por ella, censura real incluida.


  4. El hecho de que aparezca Mahoma censurado es apoteósico. La gente empezó a quejarse al no recibir lo que esperaba, los foros de South Park Studios se llenaron de quejicas n00bs exigiendo que se les diera lo que querían. Algunos casi llegaron a promover la violencia y las manifestaciones para ver a Mahoma. Trey y Matt lo han hecho, han conseguido crear integristas de la libertad de expresión, es más, se han reído de ellos. Puede que sus chistes sean fáciles muchas veces (léase Saddam con un dildo); pero sin duda los objetivos de los que se burlan son tremendamente complejos (idem).


  5. Yo en principio pensaba que ese mensaje del canal censurando a Mahoma era voluntario, que Parker & Stone lo habían querido así, que a Comedy Central le daba igual (aunque sin duda esto les iba a hacer dormir más tranquilos por una noche). Pero parece ser que no, que los creadores de la serie llevaban un par de semanas advertidos. Esto hace que vuelvan a ser geniales: Han construido dos episodios, 45 minutos de programación, en torno a una censura que sabían que iban a tener.


  6. ¿De dónde leches he sacado ese vídeo de youtube si esas imágenes están cesuradas? Pues de donde tenía que ser, de una fanbase como la copa de un pino. Ese vídeo es un claro FAKE creado por alguien que quería ver a Mahoma integrado en el Padre de familia del universo South Park. No lo puedo decir con total seguridad, porque el que lo ha hecho no lo ha admitido públicamente, pero yo, que no lo he hecho, sé que habría sido capaz, sin demasiado esfuerzo, con After Effects y un poco de Photoshop. Existen algunos leves fallos de layout, el audio pertenece a una frase que Trey Parker dice en Team America y...


  7. la imagen Mahoma no sigue con el tono inventado para parecerse a Padre de familia, sino que es del estilo 100% South Park. Esto se debe a que el que ha producido este fake ha utilizado la imagen del episodio 5x03 de South Park, titulado "Los Superamigos", en el que aparecen Buda, Mahoma, Jesucristo, y unos cuantos dioses más. Vamos, que Trey y Matt se adelantaron a su tiempo caricaturizando a Mahoma hace 5 años. De ahí que haya enumerado ésta como una séptima genialidad.


Pero cuando uno se para a ver estos datos y se vuelve a preguntar cómo es posible que South Park se mantenga al alza, la conclusión resulta deprimente: Tienen más material con el que jugar. Hace cinco años no les censuraron algo que les han censurado hoy. El mundo está peor que cuando empezaron, y esa mierda les estimula.

Con mi próximo mensaje cerraré esta trilogía de arranque sobre la libertad de expresión, contando a grandes rasgos lo que dije en la radio.

Qué vergüenza.

Tenía una colaboración semanal de unos 20 minutos en un programa de cine local en uno de los puntos más lejanos del país.

Todos los sábados por la mañana, unos amigos me llamaban en directo desde Canal 11 La Palma, en el programa La Claqueta, para dejarme hacer preguntas raras o comentar las últimas películas que había visto, relacionaba alguna historia con otra, lo que tocara. Hasta que llegaron las caricaturas de Mahoma. Ese sábado me cabreé lo incabreable, en directo. Hice mención de algunas estupideces de las que ninguna religión se libra, hablé de la necesidad de la libertad de expresión, de las raíces ridículas de la censura estúpida, de Theo Van Gogh, de Bill Maher, de la obra de teatro Me cago en Dios.

Desde entonces, casualmente, ha ocurrido algo todas las semanas que ha impedido, o bien que se haga el programa (una excursión, un fallo eléctrico, carnavales), o que me llamen (tiempo, fallos telefónicos, etc.). Que sí, que sí, que es casualidad. Y como se me han ido acumulando las tonterías que comentar en antena, he tenido que buscar una vía de escape. Y sólo se me ha ocurrido abrir un puto blog. Qué vergüenza.